Durante la pandemia de COVID-19, numerosos sectores económicos se paralizaron, siendo el turístico uno de los más afectados. Este sector enfrentó una gran cantidad de rescisión de contratos, reducciones en las jornadas laborales y una significativa precariedad salarial. Ante esta problemática, la académica Elva Esther Vargas Martínez, de la Facultad de Turismo y Gastronomía de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), ha centrado su análisis en las condiciones del mercado laboral turístico desde la perspectiva de la responsabilidad social empresarial.
La responsabilidad social empresarial se refiere al compromiso voluntario de las organizaciones para contribuir al desarrollo sostenible. Esto implica que las empresas deben garantizar condiciones laborales justas y promover un trabajo decente para su personal. Vargas Martínez subraya que el trabajo decente no solo se relaciona con la obtención de salarios justos, sino también con la creación de oportunidades para que los empleados puedan desarrollarse personalmente dentro del sector turístico. Además, el trabajo decente es uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), cuyo propósito es fomentar un crecimiento económico inclusivo y sostenible.
Como líder de la Red Latinoamericana de Investigación-Acción para la Competitividad, Innovación y Sustentabilidad de la Empresa Turística (RELICISET), Vargas Martínez manifiesta que la relación entre la responsabilidad social empresarial y el trabajo decente es clave para transitar hacia gestiones más sostenibles en el turismo. Estas gestiones son fundamentales para promover un ambiente laboral justo y seguro, lo cual a su vez mejora la productividad y competitividad de las empresas. Al aplicar estos principios, se abordan diversas esferas de la sustentabilidad, como la económica, social, ecológica, e incluso, política y cultural.
Elva Esther Vargas explica que la importancia de implementar la perspectiva de responsabilidad empresarial radica en la posibilidad de generar bienestar para los trabajadores, además de impulsar la sustentabilidad en el mercado turístico. Según la investigadora, estas estrategias deben permear desde las grandes corporaciones hasta las pequeñas y medianas empresas (PyMEs), ya que estas últimas tienen una mayor presencia en el Valle de Toluca.
La investigación de Vargas Martínez se realiza en conjunto con varios cuerpos académicos nacionales, incluyendo «Estudios turísticos», «Competitividad y Sustentabilidad de las Organizaciones Turísticas y Gastronómicas», «Turismo, Desarrollo Local y Sustentabilidad», «Gestión del Capital Intelectual» y «Estudios Turísticos y Desarrollo». Esta colaboración busca generar un impacto significativo en la forma en que se gestionan las empresas turísticas y en la formación de recursos humanos críticos y profesionales que puedan enfrentar las problemáticas actuales del sector.
Elva Esther Vargas Martínez, como mujer en la ciencia, destaca la responsabilidad de los investigadores en la generación de nuevo conocimiento que contribuya a resolver los problemas del sector turístico. En sus palabras, «hablando de nuestra responsabilidad como personas investigadoras, creo que una de nuestras contribuciones es generar nuevo conocimiento, para que podamos colaborar en la solución de los problemas del sector turístico, formar recursos humanos críticos, generar profesionales que intervengan sobre nuevas formas de gestión frente a las problemáticas que vivimos hoy en día.»
La pandemia ha puesto de manifiesto la fragilidad del sector turístico y la necesidad de implementar prácticas empresariales responsables que no solo aseguren la supervivencia de las empresas, sino que también garanticen el bienestar de los trabajadores. La investigación de Vargas Martínez y su equipo resalta la importancia de adoptar una perspectiva integral de sostenibilidad que abarque tanto el bienestar económico como el social y ecológico. Solo a través de un compromiso genuino con la responsabilidad social empresarial, el sector turístico podrá recuperarse y prosperar en un mundo post-pandemia, ofreciendo condiciones laborales justas y promoviendo el desarrollo personal y profesional de sus empleados.
El análisis de Elva Esther Vargas Martínez aporta una visión esperanzadora y necesaria para el futuro del mercado laboral turístico. Su enfoque en la responsabilidad social empresarial y el trabajo decente ofrece una hoja de ruta para transformar el sector en uno más justo, sostenible y competitivo, donde el bienestar de los trabajadores sea una prioridad y no una opción.

