Con la firme convicción de superarse a sí mismos y ampliar sus horizontes, cinco estudiantes de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) emprendieron un viaje que cambiaría sus vidas y su perspectiva profesional. Daniela Mejía Rivas, Erick René Jaspeado Bravo, María Fernanda Pichardo Pérez, Axel Itech Apolonio Flores y Maximiliano Pineda Francolugo participaron en un programa de movilidad académica que los llevó al Estado de Michigan, Estados Unidos, durante seis meses.
La oportunidad fue posible gracias al apoyo incondicional de la UAEMéx y la colaboración con la Lawrence Technological University (LTU). Esta experiencia no solo les permitió conocer una nueva cultura y un sistema educativo diferente, sino que también fortaleció sus habilidades en el ámbito de la ingeniería y la tecnología, áreas clave para su desarrollo profesional.
El programa en la LTU se caracterizó por su enfoque práctico, complementando perfectamente los sólidos conocimientos teóricos adquiridos en la UAEMéx. Las asignaturas en LTU les ofrecieron a los estudiantes una experiencia educativa práctica, que les permitió aplicar directamente los conceptos aprendidos en clase en proyectos y laboratorios, algo que resultó ser un reto estimulante y enriquecedor.
“Fue una experiencia que nos retó constantemente”, comentó María Fernanda Pichardo Pérez. “Tuvimos que adaptar nuestros conocimientos previos a un nuevo entorno y enfrentarnos a desafíos técnicos que no habíamos visto antes. Esta combinación de teoría y práctica ha sido invaluable para nuestro crecimiento como futuros ingenieros”.
Uno de los desafíos más significativos que enfrentaron estos jóvenes fue la adaptación a un nuevo entorno social y cultural, que incluía el uso del inglés como principal medio de comunicación. Esto no solo puso a prueba sus habilidades lingüísticas, sino también su capacidad para integrarse en una comunidad diversa y dinámica.
“La adaptación fue un proceso constante”, expresó Axel Itech Apolonio Flores. “Tuvimos que ajustar nuestro lenguaje y aprender a comunicarnos eficazmente en inglés, lo cual fue esencial para poder participar plenamente en las actividades académicas y sociales”.
Además de los beneficios académicos, la experiencia en Michigan también tuvo un profundo impacto en el crecimiento personal de los estudiantes. Los lazos de amistad y compañerismo que se formaron durante su estancia son testimonio del valor de esta oportunidad. La convivencia diaria, el apoyo mutuo y las experiencias compartidas forjaron relaciones que, según ellos mismos, perdurarán toda la vida.
Maximiliano Pineda Francolugo reflexionó sobre esta experiencia: “Estamos muy agradecidos por el apoyo recibido. Reflexionamos sobre la importancia de la educación pública, gratuita y de calidad que nos ofrece la UAEMéx. Sin duda, estamos felices de haber dejado una buena huella”.
Los estudiantes regresaron a México con un renovado sentido de orgullo y gratitud hacia su casa de estudios. Su experiencia en el extranjero no solo les permitió crecer como profesionales, sino que también los inspiró a animar a otros miembros de la comunidad universitaria a aprovechar las oportunidades de movilidad académica.
“Es importante arriesgarse y superar el miedo de salir de la zona de confort”, compartió Erick René Jaspeado Bravo. “Las mejores oportunidades aparecen cuando estamos dispuestos a empujar nuestros límites y conocer lo mejor de nosotros mismos y de lo que somos capaces de lograr”.
Con el fortalecimiento de sus habilidades y una visión más amplia del mundo, estos estudiantes de la UAEMéx están ahora mejor preparados para enfrentar los desafíos de la ingeniería moderna. Su experiencia en la LTU no solo ha ampliado sus conocimientos técnicos, sino que también ha reforzado su determinación de aspirar a oportunidades laborales que incentiven sus objetivos de innovación y emprendimiento.
La movilidad académica de estos jóvenes a Michigan es un claro ejemplo de cómo la combinación de apoyo institucional, pasión por el aprendizaje y valentía para enfrentar nuevos desafíos puede resultar en un crecimiento integral, tanto personal como profesional. La comunidad universitaria de la UAEMéx puede sentirse orgullosa de sus estudiantes, quienes, con su esfuerzo y dedicación, han demostrado que no hay límites para lo que se puede lograr cuando se tiene la oportunidad de soñar y trabajar duro.

