En el marco de la celebración del décimo aniversario de la Escuela de Artes Escénicas de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), el Teatro Morelos de Toluca fue testigo de una noche memorable que reunió al cine, la danza y la música en una función de gala que marcó el cierre de las actividades artísticas.
El evento, presidido por la secretaria de Difusión Cultural, María de las Mercedes Portilla Luja, inició con la proyección de «Florecita mía», primer cortometraje de titulación de la Escuela de Artes Escénicas, un trabajo cinematográfico que ha trascendido fronteras al ser reconocido en el prestigioso Indie Short Fest. La obra, realizada por el estudiantado de la Licenciatura en Estudios Cinematográficos, refleja la calidad y el talento emergente de los jóvenes cineastas formados en la UAEMéx, quienes han sabido conjugar la creatividad con el compromiso social.
La noche continuó con una vibrante presentación musical a cargo del alumnado de la Licenciatura en Música, quienes ofrecieron un recorrido por diversas culturas y estilos a través de una selección de temas de México, Cuba, Argentina e Italia. Entre las piezas interpretadas destacaron “Tango In Skai”, “Tzoloni”, “Colectivo Cacomixtle” y “Catbro’s”. Además, la destacada participación de la CG Big Band Jazz elevó los ánimos del público, demostrando una vez más la excelencia musical que caracteriza a esta institución.
La danza también tuvo un espacio protagónico en esta velada artística. Integrantes de la Licenciatura en Danza presentaron “Cicatrices resplandecientes”, un compendio de piezas coreográficas entremezcladas con la poesía de Octavio Paz. La sincronía, la expresividad y la fuerza interpretativa de las y los bailarines capturaron la atención del público, quienes aplaudieron de pie al final de la presentación.
En su discurso, Leoncio Raúl León Mondragón, encargado de despacho de la dirección de la Escuela de Artes Escénicas, acompañado por Karina Labastida Sotelo, directora General del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia del Estado de México (DIFEM), destacó el arduo trabajo detrás de cada expresión artística. “El arte conlleva horas de trabajo y dedicación, motivado por la pasión y el amor hacia esta forma de expresión humana”, señaló.
León Mondragón hizo un recorrido por la evolución de la Escuela de Artes Escénicas a lo largo de sus 10 años de existencia, destacando cómo ha transformado la vida de todas las personas que han pasado por sus aulas. «Nuestra comunidad, compuesta por estudiantado, docentes y personal administrativo, ha dejado una huella imborrable en el mundo del arte a través de sus diferentes expresiones», afirmó.
El impacto de la Escuela de Artes Escénicas no se ha limitado a lo local, sino que ha trascendido a nivel nacional e internacional. Sus producciones artísticas y la calidad de sus egresados han sido reconocidas en diversos foros y festivales, consolidando a la UAEMéx como un referente en la formación artística.
“Cada éxito es un reflejo del esfuerzo conjunto y del espíritu de colectividad que define a nuestra escuela», añadió León Mondragón, quien enfatizó que más allá de los logros y reconocimientos, lo que realmente define a la institución es la pasión compartida por el arte. «Es esa chispa que nos une y nos motiva a seguir creando, explorando y desafiando límites”, concluyó.
La función de gala no solo fue un cierre digno para las celebraciones del décimo aniversario de la Escuela de Artes Escénicas, sino también una muestra del potencial artístico que emerge de la UAEMéx. Con esta clausura, la institución reafirma su compromiso de seguir siendo un semillero de talentos, donde el arte y la cultura continúan floreciendo y dejando su marca en la sociedad.

