En el marco de las Jornadas de la Ciencia organizadas por la Secretaría de Investigación y Estudios Avanzados de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), se llevó a cabo la conferencia magistral “Políticas públicas en educación y falta de detección de problemas de aprendizaje”, impartida por la consultora en Educación de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) en México, Gabriela Rodríguez Blanco. El evento se celebró en la sala “Gustavo Baz Prada” del Edificio de Rectoría, ante un público conformado por académicos, estudiantes e investigadores, encabezado por Mariana Ortíz Reynoso, directora de Internacionalización de la Investigación y los Estudios Avanzados de la UAEMéx.

Durante su conferencia, Rodríguez Blanco abordó con preocupación las profundas desigualdades económicas y sociales que persisten en los países latinoamericanos, afectando de manera desproporcionada a las zonas rurales y a grupos vulnerables como las poblaciones indígenas y las personas con discapacidad. Esta situación, ya crítica, se agravó aún más con la pandemia del virus SARS-CoV2, que exacerbó las brechas en el acceso y la calidad de la educación en la región.

La consultora enfatizó la necesidad de establecer nuevas políticas públicas educativas que sean flexibles y adaptadas a las necesidades particulares de cada comunidad, con el objetivo central de promover la inclusión educativa. Para Rodríguez Blanco, es fundamental que estas políticas surjan del diálogo con las comunidades afectadas, garantizando que todas las niñas y los niños tengan acceso a las mismas oportunidades educativas, independientemente de su contexto social, geográfico o económico.

En ese sentido, subrayó la labor de la UNESCO y de otras instituciones colaboradoras en el diseño de políticas públicas orientadas a garantizar el derecho a la educación en su sentido más amplio. Estas políticas buscan asegurar tanto el acceso como la efectividad de los aprendizajes, permitiendo a los estudiantes desarrollar habilidades que les permitan una integración plena en la sociedad a lo largo de toda su vida.

Rodríguez Blanco mencionó que, de acuerdo con los resultados del Estudio Regional Comparativo y Explicativo (ERCE) de la UNESCO, una proporción significativa de los estudiantes de 3° y 6° año de primaria en México no alcanza los niveles esperados de aprendizaje en las competencias básicas. Este déficit educativo no solo repercute en su formación actual, sino que tiene consecuencias graves en términos de analfabetismo y rezago educativo, particularmente en las zonas rurales y marginadas.

Ante este panorama, la consultora presentó la política de aprendizajes fundamentales para todas las niñas y los niños, una iniciativa que ha sido desarrollada en colaboración con el Instituto Natura y otras organizaciones. Este proyecto se ha implementado durante los últimos cuatro años y ya trabaja en 10 estados de la República Mexicana. El enfoque principal de esta política es impulsar un cambio sistémico en la educación, priorizando estrategias como la formación docente focalizada en la práctica, la implementación de sistemas de acompañamiento pedagógico y el fortalecimiento del liderazgo escolar.

Rodríguez Blanco subrayó que es crucial atacar las causas estructurales que impiden que los estudiantes adquieran las herramientas básicas de aprendizaje desde la educación primaria. En su opinión, esto es indispensable para evitar que el alumnado llegue a los niveles medio superior y superior con importantes carencias educativas, lo que limita sus oportunidades de éxito académico y profesional.

Al cierre de su intervención, la experta de la UNESCO hizo un llamado a la comunidad académica presente, en particular a las y los docentes, estudiantes e investigadores, a centrar sus esfuerzos en el estudiantado. Los invitó a ser parte activa de la creación de políticas y estrategias educativas que garanticen no solo el acceso, sino también la calidad y la equidad en la educación, siempre con un énfasis en la inclusión. Rodríguez Blanco destacó que desde los espacios educativos se pueden gestar grandes cambios, alentando a los asistentes a desarrollar nuevas iniciativas que promuevan la justicia social y el derecho universal a una educación de calidad.

Este evento reafirmó el compromiso de la UAEMéx y de la UNESCO en la búsqueda de soluciones concretas para reducir la brecha educativa en México y en toda América Latina, reconociendo que la educación inclusiva y de calidad es clave para el desarrollo sostenible y la equidad social en la región.