Con la vibrante participación de alrededor de 950 estudiantes de diversas licenciaturas, el Centro Universitario Tenancingo de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) llevó a cabo la 15ª edición del Festival “El muerto al pozo y el vivo al gozo”, un evento que celebra las tradiciones mexicanas y fortalece el vínculo de la universidad con la comunidad local. Este festival, celebrado el 29 de octubre, reunió a estudiantes de las carreras de Gastronomía, Turismo, Relaciones Económicas Internacionales, Arqueología e Ingeniero Agrónomo en Floricultura, quienes llenaron de color y cultura las calles del municipio y las instalaciones universitarias.

Osiris Segura Flores, coordinadora de Difusión Cultural de este campus, destacó que el festival dio inicio con el montaje de una ofrenda monumental, cuya temática giró en torno a las diversas culturas de México, homenajeando la riqueza y diversidad del país. Además de la ofrenda principal, cada licenciatura participante diseñó su propia ofrenda, con la cual concursaron, demostrando la creatividad y respeto que los estudiantes sienten hacia esta tradición que honra a los difuntos.

“El muerto al pozo y el vivo al gozo” no solo es una oportunidad para recordar a quienes ya no están, sino también para mantener viva la cultura mexicana en sus distintas expresiones. Durante el festival, los estudiantes participaron en un concurso de calaveras literarias, en el que con humor y creatividad crearon versos alusivos a la muerte, una tradición que combina ironía y sátira para reflexionar sobre la vida y la muerte.

Una de las actividades que mayor interés generó fue el recorrido por las principales calles de Tenancingo, en el que desfilaron cinco carros alegóricos y comparsas que representaron las tradiciones y costumbres de culturas prehispánicas como la azteca, maya, otomí, teotihuacana y del Golfo. Este desfile se destacó por su colorido y simbología, así como por la oportunidad que brinda de enseñar a las nuevas generaciones y al público en general sobre las raíces culturales de México.

La jornada culminó con el esperado concurso de catrines y catrinas vivientes, en el que los estudiantes desfilaron con atuendos inspirados en el famoso personaje de la “Catrina”, creado por el artista José Guadalupe Posada. Este concurso no solo exaltó el ingenio y talento de los jóvenes, sino también su dedicación por mantener vivas las tradiciones. Tras la premiación, se realizaron recorridos de leyendas en la emblemática ex Hacienda de Santa Ana, sede del campus de Tenancingo y uno de los inmuebles históricos más importantes del municipio.

Durante estos recorridos, los asistentes tuvieron la oportunidad de conocer algunas de las historias y leyendas más populares de la región, como la de Tecomatlán y “Chona La Tequerra”. El recorrido fue guiado por “el fantasma” de José Cotero, un oficial que, según la leyenda, fue dueño de la hacienda en el siglo XVIII. Osiris Segura Flores señaló que esta actividad combina elementos históricos con las leyendas populares, despertando gran interés entre los habitantes del municipio y visitantes, y rescatando así la tradición oral que tanto valor tiene en la cultura mexicana.

Para la comunidad de Tenancingo, el Festival “El muerto al pozo y el vivo al gozo” es uno de los eventos más esperados del año, ya que les brinda una oportunidad de convivir con los estudiantes universitarios y de conocer más sobre el trabajo académico y cultural que se realiza en el campus. “Es una oportunidad de mostrar el trabajo que realizan los jóvenes universitarios, su creatividad y entusiasmo, además de que abre las puertas de nuestra universidad a la comunidad en general”, destacó Segura Flores.

La celebración fue encabezada por importantes autoridades universitarias y municipales, como Luis Raúl Ortiz Ramírez, director de Centros Universitarios y Unidades Académicas Profesionales de la UAEMéx; Héctor Gordillo Sánchez, presidente municipal de Tenancingo, y Luz María Robles Hernández, directora del Centro Universitario Tenancingo. Su presencia destacó el compromiso institucional tanto de la UAEMéx como del gobierno local para apoyar y promover estas actividades culturales que enriquecen a la comunidad.

El Festival “El muerto al pozo y el vivo al gozo” es mucho más que una simple festividad; es un espacio de encuentro, aprendizaje y celebración de la identidad mexicana. A través de cada ofrenda, desfile y leyenda, la UAEMéx reafirma su compromiso con la preservación de las tradiciones culturales, y demuestra el papel fundamental de los jóvenes en la continuidad y evolución de estas prácticas. Tenancingo vivió así una jornada de alegría, reflexión y orgullo cultural, que sin duda se mantendrá en la memoria de los asistentes y contribuirá a fortalecer los lazos entre la universidad y su comunidad.