En una celebración que entrelaza tradición, identidad y arte, el Plantel “Dr. Pablo González Casanova” de la Escuela Preparatoria de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), en Tenancingo, fue el escenario para la presentación de «Los Diablos de Yauhtli», un proyecto impulsado por el profesor universitario Jesús Israel Vargas Hernández. Esta iniciativa tiene como objetivo no solo preservar, sino resignificar las tradiciones locales que giran en torno a la celebración de San Miguel Arcángel y el uso de cruces de pericón, elemento simbólico que en la región representa una forma particular de religiosidad popular.
Vargas Hernández explicó que la idea de “Los Diablos de Yauhtli” surgió en 2018 como un esfuerzo por recrear la festividad de San Miguel Arcángel de una manera que resultara significativa para los jóvenes y para la comunidad en general. Originalmente, el proyecto se centró en la creación de las máscaras utilizadas en las representaciones de los “diablos”, pero la iniciativa creció durante el confinamiento provocado por la pandemia de COVID-19. “El proyecto se consolidó y amplió sus alcances, pues pasó de ser solo la elaboración de máscaras a incluir la música y la danza, sustentado en una sólida investigación antropológica”, detalló Vargas.
Para dar vida a esta iniciativa, el profesor reunió a un equipo multidisciplinario compuesto por docentes de distintas especialidades del plantel. Entre los colaboradores se encuentra la antropóloga Metztli del Mar Bautista Puga, quien realizó el trabajo de campo necesario para entender el trasfondo cultural del uso de la cruz de pericón en la región. “Este símbolo es fundamental en Tenancingo, pues está ligado a la devoción a San Miguel Arcángel y a la protección contra el mal”, comentó Bautista.
Asimismo, Javier Emiliany Mendoza Casarrubias, músico y docente, contribuyó con la creación de la música que acompaña a “Los Diablos de Yauhtli”, y Artemio García Vásquez, profesor del Taller de Danza Folclórica, lideró la preparación coreográfica. Este esfuerzo colectivo dio como resultado una presentación completa, en la que música, danza y máscaras se integran para formar una representación auténtica y llena de significado.
Uno de los aspectos centrales de “Los Diablos de Yauhtli” es su propósito de acercar a la comunidad educativa y a los habitantes de Tenancingo a una celebración que fortalece sus raíces. “Queremos que esta manifestación cultural genere un sentido de pertenencia e identidad entre los tenancinguenses”, subrayó Vargas Hernández. Para él, la máscara no es solo un objeto decorativo, sino una estrategia pedagógica que ha permitido sacar el proyecto de las aulas y llevarlo a los espacios de la comunidad, invitando a la participación activa de jóvenes y adultos.
Bautista Puga resaltó la importancia del trabajo de campo que involucró a personas de diversas edades y antecedentes. A través de estas entrevistas y encuentros, lograron profundizar en los significados locales de la cruz de pericón, un elemento que conecta a los habitantes de Tenancingo con su pasado y su espiritualidad, brindando a los jóvenes la oportunidad de revalorar una tradición que forma parte de su identidad.
El evento de presentación fue un despliegue de creatividad y talento por parte de los estudiantes del Taller de Danza Folclórica, quienes, acompañados por la Banda Universitaria de Marcha, interpretaron el son “San Miguel”, una composición especialmente creada para este proyecto. La música y la danza se unieron para dar vida a una puesta en escena en la que las máscaras, elaboradas por los propios alumnos bajo la dirección de Vargas, fueron las protagonistas. Estas máscaras, que representan personajes de la cosmovisión local, captaron la atención del público y recordaron la importancia de preservar y actualizar las expresiones culturales en un contexto educativo.
La repercusión de esta iniciativa ha trascendido los límites del Estado de México. Recientemente, “Los Diablos de Yauhtli” se presentaron en el Museo Regional de Cholula, en Puebla, donde las máscaras y el trabajo de la comunidad del plantel “Dr. Pablo González Casanova” han sido reconocidos y exhibidos, fortaleciendo la relevancia de las expresiones locales en el ámbito nacional.
“Los Diablos de Yauhtli” no solo se posicionan como un proyecto artístico, sino como un esfuerzo por construir un puente entre el conocimiento académico y las tradiciones populares. Este tipo de iniciativas en la UAEMéx no solo contribuye a la formación integral de los estudiantes, sino que también refuerza el compromiso de la universidad con la comunidad. En palabras de Vargas Hernández, “nuestro objetivo es que los jóvenes comprendan el valor de sus raíces y puedan expresarlas de una forma que dialoga tanto con el pasado como con el presente”.
A través de esta representación, la comunidad de Tenancingo se enorgullece de su herencia cultural, y los estudiantes encuentran en el arte una forma de vincularse con su entorno.

