En una ceremonia solemne celebrada este domingo en el Congreso del Estado, Eduardo Ramírez Aguilar asumió oficialmente el cargo de Gobernador de Chiapas. Acompañado por líderes nacionales, representantes de diversos partidos y figuras clave del Gobierno Federal, el nuevo mandatario inició su administración bajo la bandera de la coalición «Sigamos Haciendo Historia», integrada por Morena, el Partido del Trabajo y el Partido Verde Ecologista de México.

Con una contundente victoria del 79.29% en las elecciones del pasado 2 de junio, Ramírez Aguilar ratificó en su discurso de toma de posesión su compromiso con la seguridad, el desarrollo y el bienestar de los chiapanecos. «La paz va a volver a los caminos de Chiapas (…) Cuento con la claridad y experiencia, y cuento con la valentía de asumir esta responsabilidad», aseguró, al prometer pacificar la entidad en un plazo de 700 días.

La ceremonia de toma de protesta contó con la presencia de figuras destacadas, entre ellas, la dirigente nacional de Morena, Luisa María Alcalde; el secretario del partido, Andrés Manuel López Beltrán, y el titular de la Secretaría de Marina, Almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles. Representantes de todos los partidos políticos y ministras de la Suprema Corte de Justicia de la Nación también asistieron, en un gesto que subrayó la trascendencia política de este evento.

Durante su mensaje, Ramírez Aguilar reiteró su apoyo a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y destacó el papel de Chiapas en la «construcción del Segundo Piso de la Cuarta Transformación». Con estas palabras, alineó su administración a las políticas impulsadas a nivel federal, reforzando su vínculo con el proyecto nacional.

Uno de los principales retos que enfrenta el nuevo gobernador es la compleja situación de seguridad en Chiapas, marcada por la presencia de cárteles de la droga y una crisis migratoria que presiona a las comunidades locales. Ramírez Aguilar prometió fortalecer la coordinación con fuerzas federales, incluyendo la Marina y la Guardia Nacional, para recuperar el control del territorio y garantizar la seguridad de la población.

El mandatario anunció que su estrategia de seguridad seguirá el modelo del Secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, enfocado en atender las causas del delito, robustecer la inteligencia y la investigación, fomentar la cooperación interinstitucional y garantizar una política de «cero impunidad».

En su discurso, Ramírez Aguilar recordó las palabras del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), destacando la importancia de atender las necesidades de las comunidades indígenas. Subrayó que su administración trabajará para cerrar las brechas de desigualdad en el sureste mexicano y promover el desarrollo integral de estas regiones históricamente marginadas.

La llegada de Eduardo Ramírez Aguilar al poder marca el inicio de una etapa crucial para Chiapas, una entidad que enfrenta grandes desafíos estructurales. Los compromisos del nuevo gobernador con la pacificación, el desarrollo y la justicia social serán observados de cerca tanto por los chiapanecos como por el resto del país.

Con el respaldo de su coalición y el apoyo federal, Ramírez Aguilar inicia su mandato con un claro mensaje de esperanza y acción. Sin embargo, el éxito de su gobierno dependerá de su capacidad para implementar políticas efectivas que transformen la realidad del estado en beneficio de sus habitantes.