Con el propósito de analizar las secuelas de la crisis sanitaria causada por el virus SARS-CoV-2 en el sector turístico en México, la investigadora Maribel Osorio García, de la Facultad de Turismo y Gastronomía de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), desarrolló un exhaustivo estudio que incluyó la colaboración de 24 especialistas en el campo. Este trabajo, publicado en la revista Dimensiones Turísticas, revela los principales desafíos y transformaciones experimentados en uno de los sectores más afectados por la pandemia.

Osorio García, líder de la Red Internacional de Investigación Turística (RIIT) y presidenta fundadora de la Academia Mexicana de Investigación Turística (AMIT), identificó cómo el fenómeno del “turismo cero”, que implicó la paralización total de servicios turísticos y viajes, evidenció la fragilidad del sector. La crisis impactó profundamente a los trabajadores y empresarios del turismo, resaltando su alta dependencia de la movilidad y el consumo.

Durante la etapa inicial de la pandemia, entre 2020 y 2021, se registró el cierre del 20% al 30% de las micro, pequeñas y medianas empresas turísticas en México, afectando tanto a los prestadores de servicios como a los destinos turísticos. «Los efectos económicos iniciales fueron devastadores y pusieron de manifiesto la necesidad de replantear la sostenibilidad del turismo a nivel nacional», explicó la investigadora.

La investigación también identificó cambios significativos en las dinámicas del sector a partir de 2022, entre los que destacan la aceleración de la digitalización y el auge del turismo doméstico. La pandemia incentivó a empresas y prestadores de servicios turísticos a adoptar herramientas digitales y redes sociales como estrategia para sobrevivir y modernizarse.

Por otro lado, la imposibilidad de realizar viajes internacionales propició que los mexicanos redescubrieran destinos locales. Este fenómeno permitió diversificar la oferta turística y revalorar recursos antes poco explotados. “México descubre otros espacios con potencial recreativo, se valoran sus recursos y se diversifican los desplazamientos hacia sitios que no estaban integrados en una oferta turística conocida”, destacó Osorio García.

Tras el confinamiento, el turismo experimentó lo que los especialistas denominan el «efecto champagne»: un entusiasmo masivo por viajar, que impulsó un rápido restablecimiento del sector. En 2023, México alcanzó más de 40 millones de llegadas internacionales, cifras cercanas a los niveles previos a la pandemia, mientras que el gasto turístico superó los números de 2019.

Este repunte evidencia la resiliencia del sector turístico mexicano y su capacidad para adaptarse a las adversidades. Según Osorio García, el turismo no solo recuperó terreno perdido, sino que incorporó nuevas prácticas que lo fortalecen de cara al futuro.

Con más de 100 publicaciones científicas y cerca de 2,000 citas a su obra, Maribel Osorio García subrayó el valor de la investigación académica para entender fenómenos complejos como los impactos de la pandemia en el turismo. Enfatizó la relevancia de los estudios cualitativos en la comprensión de comportamientos sociales y su contribución al avance del sector.

La labor de Osorio García y su equipo no solo aporta una perspectiva crítica sobre la vulnerabilidad del turismo, sino que también ofrece herramientas para su transformación hacia un modelo más sostenible e inclusivo. Este análisis se posiciona como un referente para el diseño de políticas públicas y estrategias de recuperación en un contexto pospandemia.

El sector turístico en México ha demostrado una capacidad notable para reinventarse tras la crisis sanitaria. Desde la digitalización hasta el redescubrimiento de destinos locales, la pandemia abrió nuevas oportunidades para fortalecer la industria. El trabajo de investigadoras como Maribel Osorio García resulta crucial para entender estos cambios y trazar un camino hacia un turismo más resiliente y sostenible.