Un reciente estudio, realizado por un equipo multidisciplinario de investigadores mexicanos, ha puesto en evidencia los beneficios de la música clásica en el desarrollo humano, en especial en la dinámica cardiaca de los fetos. Esta investigación, publicada en la revista Chaos del Instituto Americano de Física, representa un avance significativo para comprender el impacto de la música desde el vientre materno.
Bajo el título Response to music on the nonlinear dynamics of human fetal heart rate fluctuations: A recurrence plot analysis, el proyecto fue liderado por 11 especialistas de instituciones como la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), el Instituto Nacional de Cardiología y el Hospital Reina Madre. Estos expertos provenientes de campos como biomedicina, ingeniería, psicología, audiología, cardiología y salud materno-fetal unieron esfuerzos para generar datos reveladores a través de un enfoque científico de vanguardia.
El coordinador de la Licenciatura en Bioingeniería Médica de la UAEMéx, José Javier Reyes Lagos, explicó que el estudio analizó a 37 mujeres embarazadas, de entre 28 y 40 semanas de gestación. Las participantes fueron equipadas con un sensor materno-fetal de cinco canales en el vientre y audífonos para reproducir música clásica. Este dispositivo permitió captar las señales eléctricas del corazón fetal mientras se estimulaba simultáneamente a las madres con piezas musicales. Reyes Lagos destacó que, tras siete meses de trabajo, se utilizó el análisis de recurrencias, una herramienta matemática y física que permitió evaluar los patrones de fluctuaciones en la frecuencia cardiaca fetal. Este método, añadió, podría ser aplicado a la medicina clínica en el futuro.
Entre las composiciones seleccionadas para el experimento estuvieron El cisne, del francés Camille Saint-Saëns, y Arpa de oro, obra del mexicano Abundio Martínez. Eric Alonso Abarca Castro, investigador de la UAM Lerma, enfatizó que estas piezas se reprodujeron en un ambiente sereno, diseñado para garantizar resultados fiables. Según Abarca Castro, el estudio no solo validó científicamente que la música genera cambios en el organismo humano, sino que también marca un precedente para futuras investigaciones sobre música y neurodesarrollo.
Por su parte, Hugo Mendieta Zerón, director de la Facultad de Medicina de la UAEMéx, subrayó la repercusión global de este trabajo, destacando cómo su publicación en Chaos generó eco en medios de Brasil, Estados Unidos, Rusia, China y España. Mendieta Zerón celebró que este tipo de investigaciones interinstitucionales puedan tener un impacto tangible en la salud y la sociedad, acercando los descubrimientos científicos a un público amplio.
El proyecto no solo resalta el poder transformador de la música, sino que abre puertas a una mejor comprensión del desarrollo humano desde etapas tempranas. Con colaboradores como Juan Carlos Santiago Núñez, Luis Emilio Reyes Mendoza, Ximena González Reyes y otros, el estudio constituye una referencia para quienes buscan explorar cómo los estímulos externos influyen en el bienestar fetal.

