La dinámica del carbono en los ecosistemas terrestres es un tema crucial para la comprensión de los cambios ambientales y climáticos que enfrenta el planeta. En este contexto, la investigadora y académica Alma Socorro Velázquez Rodríguez, de la Facultad de Ciencias de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), se ha especializado en el estudio de este elemento, el cual está presente en la biomasa, la atmósfera, el agua y los suelos.

El carbono desempeña un papel fundamental en la vida en la Tierra y es uno de los principales nutrimentos para la biota. Sin embargo, su presencia en la atmósfera como dióxido de carbono (CO2) puede provocar efectos negativos en el ambiente. La acumulación de este gas, derivada de las actividades humanas, contribuye significativamente al cambio climático y a alteraciones en los ecosistemas. No obstante, los suelos tienen la capacidad de atrapar el CO2 y transformarlo en materia orgánica, lo que los convierte en almacenes clave para este elemento y resalta la importancia de su conservación.

Con 19 años de trayectoria en la UAEMéx y como parte del Programa Mexicano del Carbono, Alma Socorro Velázquez Rodríguez participa actualmente en un proyecto de investigación multidisciplinario centrado en el estudio de la fertilidad de los suelos cafetaleros de Chiapas. En esta región, el deterioro del suelo es una preocupación creciente debido a la pérdida de nutrimentos y carbono, lo que afecta directamente la productividad y sostenibilidad de los cafetales.

El proyecto tiene una fuerte componente social, ya que involucra directamente a los productores de café, quienes dependen de este cultivo para su sustento. La introducción de variedades de café cultivadas a cielo abierto, junto con la extracción selectiva de nutrientes, ha propiciado la desaparición de la selva y el empobrecimiento del suelo. Además, el aumento de la roya, una enfermedad fúngica agravada por el cambio climático, ha colocado a las comunidades cafetaleras en una situación de vulnerabilidad económica y ambiental.

Como parte del proyecto, se están promoviendo alternativas sostenibles para la conservación del suelo y la mejora de los cultivos. Una de las estrategias destacadas es el cultivo de café bajo sombra, que consiste en sembrar cafetales protegidos por la vegetación nativa. Esta técnica no solo favorece la captura de carbono, sino que también ayuda a mitigar los efectos del cambio climático y mejorar la calidad del suelo, proporcionando un enfoque sustentable para la producción de café.

Como mujer en la ciencia, Alma Socorro Velázquez Rodríguez subraya la importancia de que cualquier investigación tenga un compromiso social. «Lo que queremos es que los datos que se generen permitan continuar con la investigación y mejorar, en lo posible, las condiciones de nuestras comunidades. Eso es más que suficiente», afirmó la investigadora.

Su trabajo resalta la necesidad de profundizar en el conocimiento de la dinámica del carbono en los ecosistemas terrestres y de fomentar prácticas sostenibles que permitan preservar la fertilidad del suelo y garantizar el bienestar de las comunidades cafetaleras. Así, la investigación que desarrolla en la UAEMéx se posiciona como un esfuerzo clave en la lucha contra la degradación ambiental y el cambio climático.