El Orquidario del Centro Universitario Tenancingo de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) se ha consolidado como un espacio clave para la enseñanza y conservación de orquídeas en la entidad. Actualmente, resguarda 305 ejemplares de 53 especies de orquídeas silvestres provenientes de diversas regiones del país, brindando a los estudiantes de la carrera de Ingeniero Agrónomo en Floricultura la oportunidad de realizar prácticas especializadas.

María Ascensión Aguilar Morales, encargada del Orquidario y docente de la Unidad de Aprendizaje “Orquídeas y Bromelias”, explicó que este proyecto nació de la necesidad de contar con un espacio adecuado para la formación práctica de los estudiantes. “Cuando llegué, no había material para trabajar con los alumnos, por lo que decidí participar en la convocatoria de estancias posdoctorales del gobierno federal con el proyecto ‘Estrategia de conservación de orquídeas para el sur del Estado de México’”, detalló.

Desde su inicio en octubre de 2022, el Orquidario ha crecido en infraestructura y colección. Cuenta con dos áreas principales: una de malla sombra, donde se realizan actividades de recepción, cuarentena, montaje, preparación de sustratos, desinfección y propagación, y el área de exhibición, donde los visitantes pueden conocer la diversidad de especies resguardadas.

Originalmente, el Orquidario albergaba solo especies del Estado de México; sin embargo, gracias a la donación de la arqueóloga y antropóloga Yoko Sugiura Yamamoto, integrante emérita del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII), la colección se amplió con 200 ejemplares de diversas entidades del país. También se han incorporado orquídeas comerciales de otros países con el fin de que los estudiantes aprendan sobre su propagación y producción.

Además de la enseñanza teórica, los estudiantes pueden realizar experimentos, observar el proceso de polinización, la formación de cápsulas y el cultivo de tejidos vegetales. Aguilar Morales destacó que el objetivo es fortalecer el banco de germoplasma y, en el futuro, registrar el Orquidario como una Unidad de Manejo Ambiental (UMA), lo que permitiría la producción y propagación legal de estas especies.

El proceso para obtener el registro como UMA implica cumplir con requisitos estrictos, como garantizar la procedencia legal de los ejemplares, contar con un técnico responsable, llevar un inventario detallado y presentar la documentación correspondiente ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT). Este reconocimiento permitiría no solo la conservación de especies, sino también su comercialización de manera sostenible.

Asimismo, el Orquidario ofrece talleres en los que los participantes pueden aprender a deshidratar flores y convertirlas en piezas de joyería, una actividad que puede generar ingresos adicionales. También se imparten cursos sobre rescate y recuperación de orquídeas, fomentando su conservación tanto en ambientes naturales como en cultivo controlado.

El Orquidario del Centro Universitario UAEM Tenancingo no solo beneficia a los estudiantes, sino que también está abierto al público en general. Para realizar visitas guiadas, es necesario solicitar una cita, lo que permite a los interesados conocer de cerca el trabajo de conservación, las especies resguardadas y las diversas técnicas de propagación utilizadas.