+ El punto de acuerdo impulsado por el diputado Miguel Ángel Macedo Escartín busca promover un derecho de las personas en estado terminal, a terminar sus días de manera digna y sin sufrimiento

Ciudad de México

10/04/2025

Con el fin de que más personas conozcan el derecho a la voluntad anticipada y quienes decidan ejercerlo lo hagan teniendo en cuenta todos los pormenores que engloba, el Pleno exhortó a las 66 personas legisladoras a difundir de manera permanente en sus Módulos Legislativos de Atención, Orientación, Quejas Ciudadanas y Apoyo de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, la información relacionada con este derecho.

La proposición, con punto de acuerdo de urgente y obvia resolución, impulsada por el diputado Miguel Ángel Macedo Escartín, busca paliar el desconocimiento generalizado que priva entre las personas, fundamentalmente mayores, sobre un derecho instaurado en la Ciudad de México desde 2008.

“La voluntad anticipada es la decisión que toma una persona de ser sometida o no a medios, tratamientos o procedimientos médicos que pretendan prolongar su vida cuando se encuentre en etapa terminal y, por razones médicas, sea imposible mantenerla de forma natural. Con ella se ejerce la soberanía personal.

“Es también un derecho que le permite a una persona culminar sus días de manera digna, teniendo en cuenta sus deseos aun después de perder la capacidad para defenderlos por sí mismo”, argumentó el legislador.

Sin conocimiento de la voluntad anticipada, prosiguió el legislador en su argumentación, las y los ciudadanos no pueden ejercer plenamente su derecho a decidir sobre los tratamientos médicos que desean recibir o rechazar en situaciones terminales, lo que puede derivar en la imposición de procedimientos que el paciente habría preferido evitar, vulnerando su dignidad y autonomía.

Además, la falta de un documento que exprese de antemano las decisiones estrictamente personales impide que se implementen cuidados paliativos adecuados.

Por tal motivo, muchos pacientes pueden ser sometidos a tratamientos invasivos o de bajo beneficio, lo que prolonga su sufrimiento y afecta su calidad de vida en momentos críticos.

La situación se hace más crítica cuando no existe una voluntad anticipada claramente definida y la responsabilidad de tomar decisiones recae en los familiares o en el personal médico.

“Esto puede generar tensiones y desacuerdos entre los familiares, aumentando la carga emocional y provocando conflictos en un momento ya difícil para todos los involucrados.

“Los profesionales médicos se enfrentan a la difícil situación de tener que determinar el curso de tratamiento sin conocer la voluntad real del paciente. Esto no sólo puede generar incertidumbre en la toma de decisiones, sino también dilemas éticos y legales, especialmente cuando existen diferencias de opinión entre el equipo de salud y los familiares”, argumentó Macedo.

La falta de información sobre la voluntad anticipada puede conducir también a la realización de tratamientos médicos costosos e innecesarios en pacientes en estado terminal.

Esto repercute en la optimización de los recursos del sistema de salud, afectando la atención de otros pacientes y generando un uso ineficiente de los servicios médicos.

Finalmente, la voluntad anticipada también abarca la decisión respecto a la donación de órganos. La falta de información sobre este derecho puede resultar en la pérdida de oportunidades para salvar vidas, ya que las decisiones sobre la donación quedan en manos de terceros y entonces no reflejar la verdadera voluntad del paciente.

Por tal motivo, “es crucial implementar campañas de información y educación que permitan a los ciudadanos conocer y ejercer este derecho, garantizando así una atención médica respetuosa, ética y acorde a sus deseos”.

De 2019 a 2022, ocho mil 35 personas ejercieron este derecho en la Ciudad de México.

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