En un mundo donde la rapidez de procesamiento y la complejidad de los datos aumentan de forma exponencial, la computación clásica podría estar llegando a sus límites. Resolver ciertos problemas matemáticos o científicos podría tomarle a una supercomputadora tradicional miles de años, o bien, no ser suficiente en absoluto. Ante este panorama, el cómputo cuántico emerge como una promesa revolucionaria que plantea una nueva forma de entender y procesar la información.
Así lo asegura la Doctora en Ciencias de la Ingeniería Nely Plata Cesar en su artículo “Un viaje al cómputo cuántico”, publicado en la Revista Universitaria de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), donde ofrece una explicación clara y accesible sobre los fundamentos y el potencial de esta innovadora tecnología. La también investigadora de la Unidad Académica Profesional Tianguistenco detalla cómo esta disciplina, que nace de la unión entre la computación y la mecánica cuántica, se fundamenta en conceptos como los estados puros, la superposición, la mediación y el enlazamiento.
Para ilustrar el fenómeno de la superposición, Plata Cesar invita a imaginar que una partícula cuántica se comporta como una persona diminuta con la sorprendente capacidad de estar en varios lugares al mismo tiempo. Sin embargo, cuando esta partícula interactúa con el entorno o es observada, se produce la mediación, que provoca que la partícula “elija” un solo estado, perdiendo su superposición. Este cambio permite el enlazamiento: una conexión entre partículas separadas que pueden compartir información de forma instantánea, incluso a grandes distancias.
Gracias a estos principios, el cómputo cuántico puede resolver cálculos complejos a velocidades que desafían cualquier paradigma anterior. Un ejemplo destacado: algunos procesamientos que podrían tomar miles de años con una computadora clásica, hoy podrían completarse en apenas 200 segundos con una computadora cuántica.
El impacto potencial de esta tecnología es vasto. Según la investigadora, áreas como la programación, las telecomunicaciones, la ciberseguridad y la medicina serían profundamente transformadas. Desde la creación de algoritmos más eficientes hasta la simulación precisa de moléculas para el desarrollo de nuevos medicamentos, el cómputo cuántico podría cambiar radicalmente la manera en que trabajamos, curamos enfermedades o nos comunicamos.
No obstante, la especialista también subraya que aún hay retos considerables por superar. La estabilidad de los qubits —la unidad básica de información cuántica— sigue siendo un desafío técnico, así como la necesidad de eliminar el “ruido” que puede interferir en los resultados. Igualmente, el desarrollo de modelos teóricos adecuados y la construcción de hardware resistente son tareas en curso en todo el mundo.
Plata Cesar advierte además sobre la urgencia de establecer marcos legales y éticos que regulen el uso de esta tecnología, en especial en lo que se refiere al cifrado de datos y el manejo de información sensible. La posibilidad de romper claves de seguridad tradicionales mediante el poder del cómputo cuántico implica un riesgo latente que debe ser abordado con responsabilidad.
Finalmente, la académica de la UAEMéx hace un llamado a mantenerse actualizados en los avances de esta ciencia emergente. Para ella, estar al día no solo es importante desde el punto de vista académico o tecnológico, sino esencial para que la sociedad en su conjunto sea partícipe de las nuevas áreas de desarrollo que se avecinan. “El futuro será cuántico”, parece sugerir entre líneas, y quienes no se preparen podrían quedar al margen de esta nueva revolución.
Así, “Un viaje al cómputo cuántico” no solo es una invitación al conocimiento, sino una advertencia: estamos frente a una tecnología que, aunque aún en sus primeras etapas, podría redibujar los límites de lo posible.
Consulta: https://revistauniversitaria.uaemex.mx/article/view/26005/19049.

