La obesidad dejó de ser una preocupación individual para convertirse en un desafío de salud pública de dimensiones complejas. En respuesta a esta problemática, Revista Universitaria de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) presenta un dossier con tres textos que abordan la obesidad desde diferentes ángulos, subrayando su impacto físico, emocional y social, especialmente entre la juventud universitaria.
Este esfuerzo editorial se centra en visibilizar los múltiples factores que inciden en el desarrollo de esta condición, desmitificar creencias erróneas y destacar la importancia del acompañamiento integral. El primer texto, elaborado por egresadas de la UAEMéx, expone con firmeza que la obesidad no debe analizarse únicamente desde la perspectiva médica, sino también desde la salud emocional y mental. Las autoras alertan sobre las etiquetas que aún hoy se imponen a quienes viven con este padecimiento, como considerarlos sedentarios o “flojos”, estigmas que no solo son infundados, sino que representan obstáculos reales para buscar atención o prevención.
“Muchas veces, las personas con obesidad enfrentan juicios constantes que erosionan su autoestima, lo que puede derivar en aislamiento o en el abandono de tratamientos médicos”, señalan las especialistas. Esta visión refuerza la necesidad de generar espacios más empáticos, donde el enfoque no sea únicamente la pérdida de peso, sino la promoción del bienestar integral.
En el segundo texto, se presentan los resultados de un estudio realizado en diversos espacios académicos de la UAEMéx, que revela datos significativos sobre la presencia de sobrepeso y obesidad entre la población estudiantil. De acuerdo con los hallazgos, el 28.08% de los estudiantes presentan sobrepeso, mientras que el 7.59% padece obesidad, siendo los hombres quienes predominan en ambas categorías. Esta diferencia, sostienen las investigadoras, puede estar vinculada a patrones de alimentación, niveles de actividad física y otros factores socioculturales.
Aunque las cifras podrían parecer moderadas, las autoras advierten que existe una ventana de riesgo que debe atenderse de forma inmediata. “La prevención y la atención oportuna deben ser prioridades. Por eso, es fundamental que las universidades implementen estrategias sostenidas para fomentar hábitos saludables, que incluyan no solo la práctica deportiva, sino también una adecuada orientación psicológica”, explican.
El tercer y último texto del dossier destaca el papel fundamental del trabajo social en el acompañamiento de personas con obesidad. Desde esta disciplina, se propone una intervención que va más allá del consultorio: se busca comprender el entorno social del paciente para incidir positivamente en su contexto familiar, laboral y comunitario. Las autoras aseguran que este enfoque permite fortalecer la adherencia a los tratamientos médicos y mejorar la calidad de vida de quienes viven con obesidad.
“Una intervención efectiva requiere comprender las dinámicas sociales que rodean al paciente, ofrecer orientación adecuada y facilitar el acceso a redes de apoyo”, indican. Este acompañamiento integral permite construir soluciones más efectivas y humanas, enfocadas en el bienestar, y no únicamente en métricas corporales.
El dossier de Revista Universitaria no solo informa, sino que interpela. Invita a las instituciones educativas, a los profesionales de la salud, a las familias y a la sociedad en general a dejar de lado los prejuicios y asumir un compromiso colectivo en torno a la salud universitaria. La obesidad, más que una condición física, es un reflejo de múltiples factores que se cruzan en el cuerpo y la mente de las personas. Entenderla desde esta perspectiva es el primer paso para combatirla con empatía, conocimiento y acciones concretas.
Consulta: https://revistauniversitaria.uaemex.mx/article/view/26003/19047

