Con el objetivo de reforzar las medidas preventivas ante el incremento de enfermedades contagiosas, la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), a través de su Clínica Multidisciplinaria de Salud, hace un llamado urgente a la población para mantenerse protegida contra el sarampión, una enfermedad viral que, si bien ha disminuido su incidencia gracias a la vacunación, sigue representando un riesgo para la salud pública.
El médico cirujano Carlos Wilfrido Mota Valdés, adscrito a dicha clínica universitaria, explicó que el sarampión es altamente contagioso y se transmite con facilidad a través de las gotas respiratorias que una persona infectada expulsa al hablar, toser o simplemente respirar. “Una persona puede contagiar a muchas más antes de siquiera presentar síntomas evidentes”, advirtió el especialista.
Mota Valdés detalló que esta enfermedad evoluciona en diversas fases clínicas. En un inicio, la persona infectada pasa por un periodo de incubación que puede extenderse de 10 a 14 días, sin que se manifiesten signos visibles. No obstante, después de este lapso, aparecen los primeros síntomas: congestión nasal, tos seca, conjuntivitis y fiebre alta, una combinación que ya convierte a la persona en portadora contagiosa del virus.
El signo más característico del sarampión, sin embargo, es el exantema rojo, una erupción cutánea que comienza en la cabeza y se propaga por todo el cuerpo, acompañada de fiebre persistente y malestar general. “Este es el momento en que el paciente ya se encuentra en una etapa avanzada de la enfermedad y requiere atención médica inmediata”, señaló Mota Valdés.
Las complicaciones asociadas al sarampión pueden ser severas si no se recibe atención oportuna. Entre ellas se encuentran la diarrea grave, la encefalitis —una inflamación cerebral que puede dejar secuelas neurológicas permanentes— y la neumonía, que representa una de las principales causas de muerte relacionadas con esta enfermedad.
Frente a este panorama, la vacunación se consolida como la herramienta más efectiva para prevenir contagios. De acuerdo con el médico de la UAEMéx, la primera dosis de la vacuna debe aplicarse a los 12 meses de edad, y la segunda a los seis años. Gracias a estas medidas, la tasa de mortalidad por sarampión se ha reducido a apenas el 0.1 por ciento. “Vacunarse es también una forma de proteger a quienes no pueden hacerlo, como los bebés menores de un año o personas inmunocomprometidas”, subrayó.
En este contexto, del 26 de abril al 3 de mayo, las unidades de salud participarán en una campaña gratuita de vacunación contra el sarampión. Esta iniciativa busca ampliar la cobertura de inmunización, especialmente entre niños y niñas que aún no han completado su esquema de vacunación, así como entre adultos que no cuentan con antecedentes de haber recibido la dosis correspondiente.
La Clínica Multidisciplinaria de Salud de la UAEMéx pone a disposición del público en general sus servicios médicos y de vacunación, reiterando que es indispensable agendar una cita a través del portal oficial: http://web.uaemex.mx/cms/citas.html. Además de la aplicación del biológico, se ofrecerá orientación médica y detección de síntomas relacionados.
“En caso de presentar fiebre, erupción cutánea o conjuntivitis, es vital acudir a una valoración clínica para controlar la evolución del padecimiento y prevenir complicaciones”, enfatizó Mota Valdés.

