“Cariño no es una palabra suave. Es trinchera tejida de afectos, abrigo que resiste con ternura…”, así inicia la poderosa declaración que da nombre y sentido a la muestra fotográfica “Cariño”, de la artista visual Susana Gómez Arzate, conocida como Zut Gómez, egresada de la Facultad de Arquitectura y Diseño de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx). Una exposición que no sólo visibiliza el amor entre mujeres, sino que lo defiende, lo documenta y lo celebra como un acto político.
Presentada en el Museo Universitario “Leopoldo Flores” (MULF), “Cariño” es una serie fotográfica que retrata con sensibilidad y fuerza la intimidad, el afecto y la cotidianidad de parejas lésbicas reales, enmarcadas en cinco espacios simbólicos: Refugio, Arte Compartido, Travesía, Encuentro y Respiro. Cada uno representa momentos esenciales de la vida en pareja: aquellos que suelen ocurrir lejos de la mirada pública, pero que en esta exposición se convierten en gesto de resistencia y visibilidad.
La creación de esta muestra fue, como explicó Zut Gómez, un proceso largo y complejo. La artista abrió convocatoria desde 2020 para retratar a parejas reales, pero no fue sino hasta 2023 que recibió respuesta de una primera pareja, lo que desencadenó la participación de otras mujeres que encontraron en este proyecto una plataforma segura y significativa. La demora no fue fortuita: responder implicaba una exposición personal en un contexto social donde ser lesbiana todavía implica riesgos.
“La visibilización es un paso antes de la sensibilización, y para que logremos sensibilizar necesitamos normalizar el amor en todas sus formas», comentó la fotógrafa, quien también reflexionó sobre la necesidad de generar referentes positivos, diálogos colectivos y nuevas narrativas visuales. En su obra se entrecruzan el diseño gráfico, la fotografía y el activismo, en un intento consciente por desafiar los estereotipos que históricamente han masculinizado a las mujeres lesbianas.
Desde una estética cuidada pero íntima, las imágenes de “Cariño” no apelan al espectáculo ni a la sobresexualización, sino que capturan instantes cotidianos y reales: miradas cómplices, abrazos suaves, momentos de descanso compartido, gestos que muchas veces quedan relegados en los márgenes de la representación cultural. Así, cada imagen no solo documenta una historia, sino que también cuestiona la ausencia histórica de estos relatos en los medios y espacios públicos.
La exposición coincide con la conmemoración del Día de la Visibilidad Lésbica, lo cual refuerza su carga simbólica y política. “En una sociedad llena de discriminación y odio sales al mundo con miedo de no regresar a casa. Esta visibilización es también un arma de doble filo, ya que nos expone a la violencia”, expresó Zut Gómez. Pero, lejos de asumir una postura de resignación, la artista convirtió esa vulnerabilidad en potencia creativa y solidaria.
“Cariño” no sólo interpela al espectador sobre la necesidad de ver lo que ha sido invisibilizado; también ofrece una invitación: narrar las historias propias, desde la experiencia vivida, desde la ternura como herramienta de resistencia. “Yo le diría a la comunidad de la diversidad sexual que no tenga miedo de contar sus historias, de buscar esos espacios desde la creatividad y desde el amor”, finalizó.

