El diputado federal del PRI, Humberto Ambriz Delgadillo, calificó la reforma al Poder Judicial como una simulación y una estrategia para controlar la impartición de justicia en México. Desde la Tribuna de la Comisión Permanente, afirmó que la elección de jueces y magistrados por voto directo es una imposición disfrazada de legitimidad popular.
El legislador priista señaló que esta reforma no mejorará el sistema judicial, sino que busca someterlo a intereses partidistas, eliminando su autonomía e imparcialidad. Enfatizó que el proceso ha estado marcado por corrupción, clientelismo y favoritismo, lo que, según él, pone en riesgo la independencia judicial.
También criticó la conformación del Comité de Evaluación, asegurando que los candidatos carecen de experiencia judicial o están vinculados a sectores religiosos y crimen organizado.
Ambriz Delgadillo reiteró que su partido no está en contra de mejorar el sistema judicial, sino que busca una reforma real que acerque la justicia a los más pobres, profesionalice a los jueces y elimine el nepotismo y la corrupción.

