El senador del Partido Acción Nacional (PAN), Marko Cortés, se pronunció sobre la reciente aprobación en la Cámara de Representantes de Estados Unidos de la iniciativa denominada «One Big Beautiful Bill», que contempla la imposición de un gravamen del 3.5% a las remesas enviadas desde ese país.

Si bien la medida aún debe ser votada en el Senado estadounidense, Cortés urgió al gobierno mexicano a implementar estrategias concretas que permitan mitigar el impacto que este impuesto podría generar en millones de familias que dependen de estos recursos. Para el legislador, no basta con declaraciones de condena ni con la presentación de planes alternativos sin acciones específicas que protejan a los migrantes y sus familiares.

El senador enfatizó que las remesas representan una fuente esencial de ingresos para muchos hogares mexicanos, especialmente aquellos en condiciones de vulnerabilidad económica. Un impuesto sobre estos envíos de dinero podría traducirse en una reducción significativa del sustento de miles de familias, afectando directamente su bienestar.

Además, Cortés advirtió sobre el panorama económico nacional, señalando que México enfrenta un camino incierto hacia una posible recesión, mientras que el gobierno parece no reaccionar ante los riesgos financieros. La falta de medidas claras para contrarrestar esta situación, según el legislador, refleja una preocupante inacción por parte de las autoridades, lo que podría agravar la incertidumbre económica en el país.

El senador concluyó su pronunciamiento instando a la administración federal a tomar con seriedad este tema y presentar soluciones concretas antes de que el impuesto se convierta en una realidad que afecte a millones de mexicanos.