Washington D.C., lunes.— En un golpe directo contra el narcotráfico, el gobierno de Estados Unidos designó a «Los Chapitos», una facción del Cártel de Sinaloa, como Terroristas Globales Especialmente Designados, imponiendo sanciones económicas y ofreciendo una recompensa de hasta 10 millones de dólares por información que lleve a la captura de sus líderes, Iván Archivaldo Guzmán Salazar y Jesús Alfredo Guzmán Salazar.
El Departamento del Tesoro acusó a la organización de facilitar el tráfico y producción del letal fentanilo, una droga que ha causado una crisis de salud pública en Estados Unidos. «Los Chapitos son una facción poderosa e hiperviolenta del Cártel de Sinaloa que está a la vanguardia del tráfico de fentanilo en nuestro país», declaró el secretario del Tesoro, Scott Bessent.
La medida del lunes congela cualquier activo que la organización o sus asociados tengan en Estados Unidos y prohíbe a ciudadanos y empresas estadounidenses realizar transacciones con ellos. Además, el Tesoro sancionó a una red de empresarios y compañías vinculadas a «Los Chapitos», acusadas de lavado de dinero, extorsión y secuestro en Mazatlán, Sinaloa.
Esta acción se suma a la ofensiva del gobierno de Donald Trump, quien en febrero ya había designado al Cártel de Sinaloa y otras organizaciones criminales como grupos terroristas globales. La administración estadounidense ha intensificado su lucha contra el narcotráfico, en paralelo con una política de endurecimiento migratorio, que ha resultado en la deportación de miles de extranjeros a terceros países de América Latina.
El gobierno de Estados Unidos ha dejado claro que su objetivo es erradicar los cárteles de la droga y enfrentar a sus líderes con todas las herramientas disponibles. La presión sobre «Los Chapitos» y sus redes financieras marca un nuevo capítulo en la guerra contra el narcotráfico, con consecuencias que podrían impactar tanto en México como en el resto del continente.

