Ciudad de México, 10 de junio de 2025.— En medio de un contexto de seguridad complejo, el Gobierno de México presentó hoy una gráfica en la que destaca la reducción de homicidios durante la gestión de la presidenta CSP. Sin embargo, la comparación con el sexenio de Andrés Manuel López Obrador ha generado polémica, pues los datos muestran un aumento sin precedentes en los asesinatos durante su administración, atribuida a su política de «abrazos, no balazos».

El análisis de las cifras, difundidas ampliamente por el gobierno federal, ha sido interpretado como un mensaje de ruptura entre la presidenta CSP y su antecesor. Según observadores políticos, la estrategia de seguridad ha cambiado drásticamente, apostando por el combate frontal a la delincuencia en lugar de mantener el enfoque de no confrontación promovido por López Obrador.

En otro giro significativo, la gráfica presentada por el gobierno también reconoce los logros de administraciones estatales priistas. Entre los tres estados más seguros del país figuran Coahuila y Durango, ambos gobernados por el PRI, lo que refuerza la percepción de que las estrategias de seguridad implementadas por este partido han dado resultados concretos.

Sobre el tema, Manuel Añorve Baños, coordinador de los senadores del PRI, destacó que estos datos reflejan el contraste entre las promesas de Morena y los resultados tangibles de los gobiernos priistas. «Mientras Morena ofrecía paz con abrazos, nuestros gobiernos se enfocaban en contención, estrategia y seguridad», afirmó.

Este reconocimiento indirecto por parte de Morena ha avivado el debate sobre qué políticas han funcionado mejor en la lucha contra la violencia en México. Mientras la actual administración busca corregir el rumbo en seguridad, las comparaciones con el gobierno anterior y con estados liderados por el PRI continúan marcando la agenda política nacional.