En un ejercicio inédito de apertura democrática, la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) ha puesto a consulta de su comunidad universitaria una ambiciosa propuesta de reforma a su Estatuto Universitario, que transformaría radicalmente el proceso de designación de su máxima autoridad: la Rectora o el Rector. En cumplimiento al Artículo 12 del Estatuto, la iniciativa refleja el compromiso del H. Consejo Universitario con los principios de representatividad, participación incluyente y atención al Pliego Petitorio General del Movimiento Estudiantil.

El eje central de esta reforma se encuentra en el Artículo 100, el cual plantea sustituir el mecanismo tradicional de designación del Rector por parte del Consejo Universitario por un nuevo sistema basado en el voto directo, personal y secreto de la comunidad universitaria. Es decir, el Consejo ya no elegirá al titular del cargo por un periodo ordinario de cuatro años, sino que designará a la persona que haya obtenido el respaldo mayoritario de estudiantes, personal académico y administrativo en una elección abierta.

Este nuevo proceso electoral se estructuraría en fases claramente definidas: la publicación de la convocatoria, la inscripción y registro de aspirantes, jornadas de promoción y comparecencias, auscultación cualitativa y, finalmente, la votación universal. Solo entonces se procederá a la designación formal de la Rectora o Rector electo y a la correspondiente toma de protesta.

Uno de los aspectos más relevantes de la reforma es la inclusión del lenguaje con perspectiva de género, al incorporar de manera explícita la palabra “Rectora” en los artículos 101, 102 y 103. Además, se ampliaría el alcance de la promoción y comparecencias, estableciendo que deberán realizarse en todos los espacios académicos y administrativos de la UAEMéx, incluyendo facultades, escuelas, institutos, centros universitarios, planteles de preparatoria y dependencias de la administración central.

En cuanto a la auscultación cualitativa, el artículo 104 reformado propone dividirla en dos etapas: la primera, destinada a la difusión de los planes de trabajo y cualidades profesionales de las personas aspirantes a través de una plataforma digital; y la segunda, consistente en un debate público. Este enfoque busca informar adecuadamente a la comunidad universitaria para que pueda emitir un voto razonado.

La auscultación cuantitativa —tradicionalmente realizada por consejeras y consejeros— se elimina del procedimiento. En su lugar, el artículo 104 Bis introduce la votación directa como método para conocer la voluntad universitaria. A fin de garantizar la equidad, el nuevo artículo 104 Ter establece que el voto de cada uno de los sectores (alumnado, personal académico y administrativo) tendrá el mismo peso: uno por sector, por cada espacio universitario.

Esta mecánica, que busca el equilibrio representativo, será supervisada por una Comisión Especial Electoral, la cual trabajará en coordinación con diversas instancias universitarias para garantizar la transparencia y legalidad del proceso.

Asimismo, la reforma al artículo 105 prevé que la sesión extraordinaria del Consejo Universitario, donde se formalice la designación de la Rectora o Rector, sea transmitida públicamente a través de los medios institucionales. De esta forma, se fortalece la rendición de cuentas y el acceso a la información para toda la comunidad.

Finalmente, se incorpora el artículo 105 Bis, que establece el procedimiento en caso de empate: se realizará un nuevo conteo de votos, considerando únicamente a las dos personas empatadas, y se designará a quien obtenga la mayoría de sufragios.

Con esta propuesta, la UAEMéx avanza hacia un modelo de gobernanza más participativo, representativo y transparente, en sintonía con las demandas históricas de su comunidad. La consulta universitaria ya está disponible para quienes deseen conocer los detalles y emitir su opinión a través del sitio reforma.uaemex.mx.

La transformación del proceso de elección rectoral, de aprobarse, marcaría un parteaguas en la historia de la universidad mexiquense, consolidando un camino hacia la democratización plena en la vida institucional.