Ciudad de México, 28 de junio de 2025 — Al fijar la posición del Grupo Parlamentario de Morena, el senador Waldo Fernández González respaldó firmemente el dictamen que reforma la Ley Federal de Competencia Económica y la Ley Federal de Entidades Paraestatales, al considerar que consolida un nuevo marco regulatorio con “dientes” reales para combatir abusos del mercado y corregir desigualdades estructurales.
Desde tribuna, Fernández defendió la creación de la Comisión Nacional Antimonopolio, un órgano que, dijo, permitirá al Estado actuar con firmeza frente a quienes distorsionan el mercado y trasladan el costo de sus privilegios a millones de consumidores. “México requiere una autoridad capaz de equilibrar un tablero profundamente desigual”, afirmó.
Un proyecto anclado en la justicia económica
El legislador contextualizó la reforma dentro de la visión de la Cuarta Transformación, destacando que ya no se trata de operar para unos cuantos, sino de servir al bien común. Aseguró que el nuevo modelo permitirá desmontar estructuras capturadas por intereses particulares y reconstruirlas bajo principios de equidad, eficiencia y justicia social.
“Un Estado regulador no es tecnocrático por definición; es un Estado justo cuando protege al consumidor común, al pequeño productor, a quien merece opciones reales de competencia”, subrayó.
Fernández insistió en que fortalecer las leyes de competencia es un medio para abrir espacios a la innovación, la diversidad de oferta y la mejora de calidad, y no un fin en sí mismo.
Contra la concentración y a favor del consumidor
El senador llamó a reconocer la existencia de oligopolios que desafían precios y condiciones en perjuicio del ciudadano promedio. En ese sentido, argumentó que la economía, al igual que el quehacer legislativo, mejora cuando hay competencia real: “La competencia nos obliga a ser mejores. Lo mismo debe pasar en el mercado”.
Criticó además el uso discursivo de la autonomía como sinónimo de independencia efectiva. “Durante años, algunos órganos autónomos fueron capturados por intereses privados. Hoy tenemos la oportunidad de recuperar su razón de ser: servir al pueblo desde el derecho y la ley”.
Finalmente, aseguró que esta reforma no es técnica ni cosmética, sino estructural y profundamente política, al estar orientada a consolidar un sistema económico más justo.
“Vamos a favor de esta profunda reforma. No solo beneficia al país, también impulsa la prosperidad compartida y la justicia social”, concluyó.

