Ciudad de México.—CCO Noticias.- Aunque hasta el momento no existe confirmación oficial sobre un presunto paro total en la refinería Olmeca de Dos Bocas por falta de vapor y energía eléctrica —como lo han señalado fuentes internas—, las condiciones técnicas y operativas del complejo sí permiten considerar esa posibilidad como verosímil.
La refinería, inaugurada simbólicamente en 2022, aún no cuenta con una planta de cogeneración eléctrica propia, por lo que depende de suministros externos limitados para operar. De acuerdo con especialistas del sector energético, esta situación ha generado interrupciones intermitentes y una operación parcial desde su arranque.
“La refinería sigue en fase de pruebas. No tiene autonomía energética y sufre cuellos de botella logísticos y técnicos”, explicó el analista Gonzalo Monroy.
¿Qué sabemos hasta ahora?
- No hay boletines oficiales de Pemex ni de la SENER que confirmen un paro total reciente.
- Sin embargo, la planta aún no opera al 100%: en mayo de 2025 procesó apenas el 32.8% de su capacidad instalada.
- La refinería no ha logrado integrar completamente sus trenes de destilación y coquizadoras, lo que limita su producción de gasolina y diésel.
- El suministro de gas natural proviene del Centro Procesador de Cactus, en Chiapas, lo que no garantiza estabilidad energética continua.
¿Por qué no se puede descartar un paro?
- La falta de una infraestructura energética autónoma hace que cualquier falla en el suministro externo pueda detener operaciones.
- La planta aún no refina crudo desde cero: participa en procesos intermedios con productos de otras refinerías.
- Expertos han advertido que la fragmentación del proyecto en paquetes constructivos ha generado problemas de integración tecnológica.
Un proyecto bajo presión
Con un costo que ya supera los 500 mil millones de pesos y sin una fecha clara para su operación plena, Dos Bocas se ha convertido en un símbolo de promesas incumplidas y opacidad presupuestal. Mientras el gobierno asegura que ya es la refinería que más gasolina produce en el país, los datos técnicos y las auditorías revelan una realidad más compleja.

