Ciudad de México.— En una intervención cargada de dolor, denuncia y firmeza, la senadora del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Paloma Sánchez Ramos, acusó que la recientemente aprobada Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública es “otro engaño de Morena” que institucionaliza la vigilancia masiva, la militarización y el castigo presupuestal contra estados como Sinaloa, donde —según denunció— “el gobierno federal encubre a un narcogobernador como Rubén Rocha Moya”.
Desde tribuna, Sánchez subrayó que la nueva legislación abandona los principios de prevención del delito, desmantela el profesionalismo de las policías civiles y entrega las riendas de la seguridad al aparato militar sin resultados palpables. En nombre del PRI, advirtió:
“No podemos avalar que la seguridad pública favorezca el abuso de poder y los arreglos en lo oscuro con los delincuentes.”
Sinaloa: epicentro de la violencia e indignación
La legisladora trazó un retrato devastador de su estado, describiendo un escenario de guerra que ha quebrado la vida cotidiana: 30 personas asesinadas en un solo día —incluyendo 24 en Culiacán—, negocios cerrados, niños sin clases y emprendedores quebrados.
“¿Me van a decir que en Sinaloa se vive muy tranquilo y que todo está bien?”, cuestionó con indignación.
Señaló que mientras las autoridades prometen coordinación, encubren a personajes vinculados con el crimen organizado y amenazan con recortar recursos a los estados que no se alineen políticamente con el gobierno central.
“¡Van a dejar sin un solo peso a Sinaloa! Llevamos 10 meses en guerra, y lo único que hay es colaboración con los delincuentes.”
El testimonio que quebró el Senado
Uno de los momentos más conmovedores de la sesión fue cuando la senadora compartió el testimonio de la viuda de un policía de investigación asesinado recientemente, quien denunció que fue enviado “sin organización y con un arma pequeña” a enfrentar a criminales de alto calibre.
“Es mi esposo y qué dolor tan grande estoy sintiendo de no haberlo podido convencer de que renunciara… ¡qué impotencia siento!”, relató la senadora al leer el testimonio entre lágrimas.
Con esa historia, evidenció —dijo— el nivel de abandono institucional, improvisación operativa y desdén por quienes arriesgan la vida en campo.
🛑 Una ley sin resultados, y con más promesas rotas
Paloma Sánchez recordó que hace siete meses se aprobó una reforma para fortalecer la Secretaría de Seguridad, y sin embargo, los compromisos de profesionalismo y resultados jamás se cumplieron.
“Nos prometieron capacidad operativa y combatir a los criminales en vez de abrazarlos. Como de costumbre, mintieron. Nada ha cambiado.”
La senadora cerró con una defensa encendida de las víctimas:
“Alzamos la voz por los que viven normalizados a una vida que no merecen. Y por quienes siguen esperando un gobierno que deje de pactar con la delincuencia.”

