Ciudad de México.— Bajo el argumento de exigir la devolución de descuentos por ausencias durante su paro nacional, integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) irrumpieron este miércoles en el edificio de la Dirección General de Recursos Humanos de la Secretaría de Educación Pública (SEP), ubicado en Isabel la Católica, en el Centro Histórico de la capital.

La “toma pacífica”, como la calificaron los manifestantes, provocó el desalojo inmediato del personal por las escaleras de emergencia, ante el ingreso masivo de integrantes de las secciones 9, 10, 11 y 60 de la CNTE capitalina. La acción fue precedida por una marcha que partió desde la estación Chabacano del Metro, y culminó con la ocupación de la recepción del inmueble y su bloqueo exterior.

Los docentes —que participaron en el paro nacional de mayo y junio— exigieron que se reintegre el salario descontado a más de cinco mil maestros, alegando que existía un supuesto acuerdo con las autoridades para evitar represalias económicas. Según sus propios cálculos, las retenciones van desde los dos mil pesos por persona en esta quincena.

Advirtieron que no se retirarán del edificio hasta obtener una solución inmediata y demandaron la instalación de la mesa tripartita entre el secretario de Educación Pública, Mario Delgado; el titular de la Autoridad Educativa Federal en la CDMX, Luciano Concheiro; y los representantes sindicales locales.

La presión de la CNTE ocurre al margen del diálogo institucional. Previamente, los docentes entregaron una queja ante el Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje para denunciar la falta de reconocimiento de cerca de 200 secretarios generales electos de la sección 9, elección que aseguran fue legítima.

Pedro Hernández, dirigente de dicha sección, arremetió nuevamente contra el SNTE al acusarlo de “usurpar la representación sindical” y reiteró su consigna de imponer un modelo de organización interna ajeno a los marcos legales vigentes.

Mientras tanto, el operativo de ocupación elevó la tensión entre trabajadores de la SEP, quienes fueron retirados del lugar para evitar confrontaciones, en medio de lo que más de un funcionario calificó como intimidación disfrazada de protesta.