Ciudad de México.— A dos meses de iniciar el periodo ordinario en la Cámara de Diputados, el coordinador parlamentario de Morena, Ricardo Monreal Ávila, afirmó que el Congreso arrancará con una agenda legislativa prioritaria y comprometida con el equilibrio fiscal, sin necesidad de reforma fiscal ni recortes de personal.

En entrevista desde San Lázaro, Monreal aseguró que las leyes aprobadas recientemente —incluyendo la de telecomunicaciones y las reformas judiciales— ya han cumplido su fase legislativa, y ahora toca al Poder Ejecutivo reglamentarlas. Aclaró que el Congreso se mantendrá atento al proceso, pero que no se requerirá nuevamente de aprobación legislativa para estas disposiciones.

Para el periodo que inicia el 1 de septiembre, el legislador adelantó que Morena priorizará la reducción de la jornada laboral a 40 horas, la reglamentación de la reforma judicial —en particular en los ámbitos penal, contencioso-administrativo y de amparo— y una nueva Ley General de Salud que incluya regulación sobre medicamentos genéricos, licitaciones y ampliación de facultades de la COFEPRIS. Añadió que también se buscará fortalecer la estructura institucional en materia de investigación e inteligencia.

En cuanto a los recursos, Monreal descartó recortes o crisis presupuestal. Sostuvo que los pre-criterios enviados por Hacienda indican estabilidad en inflación y recaudación, con expectativas de crecimiento entre 1.5% y 2.4% para 2025. Aseguró que habrá recursos suficientes para sostener los cuatro ejes del gobierno: política social, salud, empleo y seguridad pública. Subrayó que habrá un aumento proporcional a la inflación para salarios y operación del Estado.

En respuesta al cuestionamiento sobre los 10 millones de pesos otorgados por el Ejecutivo a la CNTE tras sus protestas, Monreal fue enfático en que respeta las decisiones del gobierno federal y que como representante popular desea equilibrio y conciencia nacional. Afirmó que el Legislativo no interviene en esas decisiones, pero que reconoce la legitimidad de ciertas conquistas laborales, siempre que no afecten el equilibrio de las finanzas públicas.

Monreal reiteró que hasta el momento no se contempla una reforma fiscal: ni Hacienda ni la presidenta Sheinbaum han planteado una modificación profunda del sistema tributario actual. Señaló que aún con una «cobija del mismo tamaño», es posible cubrir las prioridades con disciplina, austeridad y honestidad.

Finalmente, garantizó que no habrá despidos en el gobierno: “El empleo es sagrado. Así lo ha dicho la presidenta y así lo respetaremos”, concluyó.