El grupo parlamentario del PRI en la Cámara de Diputados acusó al bloque oficialista de aprobar un paquete de reformas que, aseguran, desmantela libertades ciudadanas, militariza la seguridad pública, legaliza el espionaje y concentra el poder en una sola voluntad política. A través de un posicionamiento formal, las y los legisladores del tricolor denunciaron que el país ha entrado en una ruta autoritaria, sin transparencia, sin debate y sin respeto a la Constitución.

Durante la discusión de las reformas en materias de seguridad, telecomunicaciones, población y competencia económica, los 37 diputados priistas se manifestaron en contra, señalando que Morena y sus aliados impulsaron las iniciativas «al vapor», sin análisis legislativo ni cumplimiento de las reglas parlamentarias. Consideraron que el paquete aprobado representa un retroceso histórico en materia de derechos humanos y división de poderes.

Entre los puntos más sensibles del paquete se encuentra la desaparición del carácter civil de la Guardia Nacional, la creación de una plataforma de vigilancia ciudadana con CURP biométrica vinculante, así como la eliminación de órganos autónomos como el Coneval, lo que —según el PRI— vulnera el derecho a la privacidad, a la información y deja al gobierno como juez y parte en la evaluación de su propia política social.

El PRI también denunció la creación de un organismo económico controlado por el Ejecutivo, en sustitución de las estructuras autónomas de competencia, lo que consideran un golpe al equilibrio regulatorio del mercado. Los legisladores advirtieron que el nuevo marco legal permite un modelo de control político desde el poder central, utilizando la ley para proteger aliados, censurar disidencias y debilitar los contrapesos democráticos.

Afirmaron que ya existen ejemplos de censura y vigilancia contra periodistas y activistas digitales en entidades como Tamaulipas, Campeche y Sinaloa, lo que calificaron como la antesala de una política de control extendido. Ante ello, reiteraron su oposición firme a la consolidación de un Estado “espía y represor” y acusaron que estas reformas abren el camino para que Morena se perpetúe en el poder.

Finalmente, el grupo parlamentario del PRI ratificó que su postura seguirá del lado de la Constitución, los derechos ciudadanos y el fortalecimiento de instituciones democráticas. Aseguraron que continuarán denunciando cualquier intento de regresión autoritaria: “Lo decimos fuerte, somos adversarios del autoritarismo”.