El coordinador de los senadores del PAN, Ricardo Anaya Cortés, lanzó un llamado enérgico para investigar a fondo el caso del huachicol, luego de que se incautaran 15 millones de litros de gasolina robada en Coahuila, equivalente a llenar el tanque de más de 300 mil vehículos. Anaya acusó que, pese a que el expresidente López Obrador declaró el fin del huachicol en 2019, la realidad demuestra que el problema persiste en gran escala.

“Nos mintieron. Dijeron que el huachicol se había acabado, y hoy sabemos que no fue así. Los decomisos recientes exigen una investigación sin sesgos”, afirmó Anaya, quien también señaló posibles colusiones entre autoridades de Pemex y aduanas para facilitar el robo de combustible.

El senador pidió esclarecer el destino de los recursos generados por la venta ilegal de gasolina, advirtiendo que podrían haberse desviado hacia campañas políticas y el patrimonio de políticos corruptos. Agregó que la magnitud del operativo en Coahuila podría ser solo “la punta del iceberg”.

Anaya detalló que el huachicol se genera tanto por el robo directo en ductos y refinerías como por el ingreso de combustible de EE.UU. sin pago de impuestos, y urgió a que las investigaciones lleguen a las últimas consecuencias.

Por otra parte, celebró que la Fiscalía General de la República anunciara una indagatoria sobre el software Pegasus, comprado en el sexenio anterior. Anaya señaló que fue utilizado para espiar a periodistas, opositores y defensores de derechos humanos, lo que constituye un delito que quedó sin castigo.

Además, denunció que el caso Pegasus incluye desvío de recursos, y exigió que se investigue tanto el espionaje como el enriquecimiento ilegal, solicitando que las autoridades mexicanas obtengan información clave del gobierno de Israel.

“Bienvenidos los operativos, pero exigimos justicia sin distingos partidistas. El país necesita que se acabe la impunidad”, concluyó.