Ciudad de México.— Con el objetivo de proteger a la infancia mexicana de una exposición temprana al tabaco, la senadora Rocío Corona Nakamura presentó una iniciativa para prohibir la fabricación, comercio y venta de juguetes y dulces que imiten productos del tabaco, como cigarrillos o pipas. La propuesta busca adicionar una fracción IV al artículo 17 de la Ley General para el Control del Tabaco, como parte de una estrategia nacional de salud pública.

Corona advirtió que estos productos, aunque aparentan ser inofensivos, actúan como detonantes de familiarización con el acto de fumar, normalizando el consumo desde edades tempranas.

“Son el medio de iniciación socialmente aceptado y tolerado por el cual nuestros menores tienen contacto con el cigarro”, declaró.

Riesgo para la salud infantil

  • Según datos de la UNAM, la edad promedio para iniciar a fumar en México es 13 años, y el grupo más vulnerable está entre los 12 y 15 años.
  • A esa edad, el aparato respiratorio aún es inmaduro para resistir los tóxicos del tabaco, y el sistema nervioso central no concluye su desarrollo hasta los 21 años.
  • Las consecuencias del tabaquismo en esta etapa son más graves y duraderas, afectando la salud física y mental en la adultez.

La senadora lamentó que niñas, niños y adolescentes sean “presa de una maquinaria comercial, propagandística y tecnológica” que los convierte en objetivo prioritario de productos adictivos como el alcohol y el tabaco.

🧠 Impulso legislativo con enfoque preventivo

La iniciativa busca cerrar el paso a la normalización del tabaco en la infancia, eliminando productos que, por su forma o apariencia, simulan el acto de fumar.
Corona enfatizó que estos artículos se venden a muy bajo costo y están disponibles en tiendas, mercados y puestos callejeros, lo que facilita su acceso y consumo simbólico desde edades tempranas.

“No podemos seguir permitiendo ni tolerando que nuestros niños tengan acceso a estos objetos que normalizan el consumo de cigarro”, subrayó.