Reportes internacionales revelan una alianza criminal entre grupos ucranianos y cárteles mexicanos para dominar el mercado de drogas en Europa, con métodos cada vez más violentos y sofisticados.

📰 Nota informativa

Ciudad de México / Varsovia / Bruselas.
Una nueva alianza criminal internacional está encendiendo las alertas de seguridad en Europa: la mafia ucraniana y los cárteles de la droga mexicanos han pactado cooperación estratégica para establecer un negocio de narcóticos a gran escala en el continente, según reveló la edición polaca de The Highest Hour y confirmó un informe conjunto de Europol y la DEA.

La colaboración incluye tráfico de metanfetaminas, cocaína y drogas sintéticas, así como el establecimiento de laboratorios clandestinos en países como Bélgica, Países Bajos y Francia, donde especialistas mexicanos —conocidos como “cocineros”— enseñan técnicas para producir cristales más potentes y rentables.

El reporte advierte que esta alianza no solo implica logística y producción, sino también una escalada en la violencia, el uso de armas de fuego y la infiltración de redes europeas de lavado de dinero. “Se trata de una narcoexportación sin fronteras, donde la crueldad y la determinación son moneda común”, señala el documento.

Investigaciones como la Operación Halcón en Italia han revelado cómo el Cártel de Sinaloa opera en Europa con intermediarios locales, rutas aéreas privadas y cargamentos ocultos en materiales de construcción. La presencia de mafias ucranianas como facilitadoras logísticas y de seguridad ha sido clave para consolidar esta expansión.

Mientras Europa enfrenta una transformación radical en su mapa criminal, en México persiste el silencio institucional ante el rol protagónico de sus cárteles en esta nueva ofensiva global. La omisión no solo es cómplice: es parte del negocio.