La música italiana resonó con fuerza y sensibilidad en el Antiguo Senado de la República, durante una nueva edición de la temporada de Conciertos de Bellas Artes. El recital, celebrado el viernes 8 de agosto en la Casona de Xicoténcatl, ofreció al público un viaje sonoro entre la nostalgia, el amor y la alegría, con la interpretación de grandes clásicos y baladas modernas en la voz del tenor Rodolfo Acosta y el piano del maestro Martín de la Rosa.


El evento, organizado por la Junta de Coordinación Política, la Coordinación de Eventos Culturales y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, rindió homenaje a la “Canción Italiana”, con un repertorio que cruzó décadas y fronteras. La sensibilidad vocal de Acosta fue enriquecida por los jóvenes intérpretes Sara Casasola, Constanza Gutiérrez y Martín Flores, quienes aportaron frescura y emotividad a la velada.


Entre las piezas interpretadas destacaron clásicos como “Il mare calmo della sera”, “Tornerò” y “’O sole mio”, que cerró el recital a petición del público. También se incluyeron obras emblemáticas de la música napolitana como “Non ti scordar di me”, “Ti voglio tanto bene” y “María Mari”, así como baladas modernas como “Io che amo solo a te” y “Piccolo e fragile”.

Momentos de ritmo y alegría se vivieron con “That’s amore” y “Voglio vivere così”, mientras que la profundidad emocional se hizo presente con “Mamma” y otras piezas que evocan la historia sentimental de Italia.


El tenor Rodolfo Acosta, egresado de la Escuela Nacional de Música de la UNAM y formado en la Juilliard School of Music de Nueva York, cuenta con una trayectoria internacional que incluye escenarios en Estados Unidos, México, Medio y Lejano Oriente. Es integrante del grupo de cantantes solistas de Bellas Artes y ganador del premio Puccini de la Ópera de Baltimore.


Por su parte, Martín de la Rosa, concertista y pianista acompañante del Conservatorio Nacional de Música, es reconocido por su especialización en música mexicana y su presencia en escenarios nacionales e internacionales.
El recital reafirma el compromiso del Senado con la promoción cultural y el diálogo artístico, en un espacio donde la música se convierte en puente entre generaciones y naciones.