Mientras miles de familias marchan por un México sin desabasto oncológico y la violencia desborda las cifras oficiales, el gobierno federal parece tener otras prioridades. Así lo denunció la diputada del Partido Acción Nacional, quien desde su cuenta de X lanzó un mensaje directo y punzante contra la administración morenista: “Así las ‘PRIORIDADES’ del @GobiernoMX Morenista. Mientras hay manifestación nacional por un #MexicoSinQuimios y la violencia está desbordada, ellos piensan en los huaraches. Antes que los derechos de autor #QueremosMedicinas y vivir en paz. ¡Prioridades!”
El reclamo no es aislado. Este fin de semana, asociaciones civiles como Nariz Roja y Con Causa convocaron a una manifestación nacional en al menos 12 ciudades del país, exigiendo el abasto urgente de medicamentos oncológicos para niños y adultos con cáncer. En Ciudad de México, el contingente avanzó desde el Ángel de la Independencia hasta el Zócalo, con peluches blancos y pancartas que gritaban “¡Queremos medicina!” y “No hay quimio, nos están matando”.
En Guadalajara, una niña de 11 años con leucemia marchó en silla de ruedas, preocupada por no tener garantizado su tratamiento. La escena se repitió en Oaxaca, Toluca, Cancún y otras ciudades, mientras el gobierno asegura que el 96 % de los medicamentos ya fueron adquiridos, aunque reconoce retrasos en la distribución.
En paralelo, la violencia sigue sin tregua. Según datos de la Universidad Iberoamericana, México registra más de 130 mil desapariciones y un promedio de 91 asesinatos diarios. Guanajuato, Estado de México, Baja California y Jalisco concentran más del 40 % de los homicidios, mientras que el subregistro oficial oculta casos como el hallazgo de 32 cuerpos en una fosa clandestina en Guanajuato, que nunca apareció en los informes del Secretariado de Seguridad.
La crítica de la diputada panista se suma a una creciente indignación ciudadana frente a lo que muchos consideran una desconexión del gobierno con las verdaderas urgencias del país. Mientras se discuten reformas sobre derechos de autor, maíz transgénico y reelección legislativa, miles de pacientes esperan medicinas, y millones de mexicanos viven bajo el miedo cotidiano de la inseguridad.
La narrativa oficial insiste en que el bienestar social es prioridad. Pero en las calles, el reclamo es otro: vivir sin miedo, con acceso a salud, y con un gobierno que escuche más allá de sus propios discursos. Porque en México, la diferencia entre un huarache y una quimioterapia no es simbólica. Es vital.

