El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, encabezó una jornada diplomática en la Casa Blanca que reunió a líderes europeos y al presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, en medio de un intento por destrabar el conflicto armado con Rusia. En su cuenta oficial de Truth Social, Trump calificó el día como “un gran honor para Estados Unidos” y planteó la posibilidad de una cumbre trilateral con Vladimir Putin y Zelenski para alcanzar un acuerdo de paz.
Durante el encuentro, Trump reiteró que Ucrania podría “terminar la guerra casi de inmediato” si acepta ceder Crimea y renunciar a su ingreso a la OTAN, condiciones que han sido rechazadas por Zelenski, quien exige garantías de seguridad duraderas y la devolución de prisioneros de guerra, civiles y niños deportados por Rusia.
La reunión se da días después de la cumbre entre Trump y Putin en Alaska, donde ambos mandatarios discutieron medidas para garantizar la seguridad de Ucrania y avanzar en negociaciones territoriales. Aunque no se alcanzó un acuerdo formal, Trump aseguró que “se lograron avances significativos” y que Estados Unidos está dispuesto a facilitar el diálogo entre las partes.
Entre los asistentes a la jornada en Washington estuvieron Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea; Emmanuel Macron, presidente de Francia; Keir Starmer, primer ministro del Reino Unido; Friedrich Merz, canciller alemán; Giorgia Meloni, primera ministra de Italia; Alexander Stubb, presidente de Finlandia; y Mark Rutte, secretario general de la OTAN.
La Coalición de Voluntarios —integrada por países aliados de Ucrania— también celebró una reunión paralela para coordinar posiciones y presionar a Moscú, subrayando que “las fronteras internacionales no deben modificarse por la fuerza” y que cualquier decisión territorial debe contar con el consentimiento de Kiev.

