En un viernes marcado por la tensión legislativa y la fractura institucional, el senador Alejandro Moreno, presidente nacional del PRI, lanzó un posicionamiento frontal momentos antes de iniciar la sesión de la Comisión Permanente. Desde el Senado, el también exgobernador de Campeche denunció siete años de persecución política, cerrazón parlamentaria y agresiones sistemáticas contra la oposición. La escena se encendió tras un altercado con el diputado Gerardo Fernández Noroña, a quien acusó de provocador, cobarde y agresor físico.

Moreno no se limitó a relatar el episodio: lo encuadró como parte de una estrategia oficial de silenciamiento, atropello y simulación democrática. “No podemos permitir que se violente, se ofenda, se ataque a los legisladores… quien detenta el poder tiene que escuchar a la oposición aunque no le guste”, sentenció. El PRI, dijo, no suscribirá pronunciamientos tibios ni condenas maquilladas. “Vamos a fijar nuestra posición porque todo el pueblo de México ha visto lo que ha sucedido. No se puede tener ahora una actitud de fragilidad cuando ha sido constante la provocación, el insulto y la cerrazón.”

El senador relató que, tras concluir su intervención en tribuna, fue empujado por Noroña en un acto que calificó como cobarde y deliberado. “Se dio el momento tenso, hubo empujones… como un cobarde salió corriendo y luego uno por atrás para agredir”, afirmó. La denuncia no se quedó en lo físico: Moreno acusó al presidente de la Mesa Directiva del Senado de violentar a legisladoras y legisladores, y de reventar los acuerdos parlamentarios con una conducción grosera y atropellada.

En su intervención, el líder priista también criticó la postura del Ejecutivo frente a la visita del secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, señalando que el recibimiento oficial se ha manchado con gestos indignos: “Lo reciben con fotos con el narcodictador tirano Nicolás Maduro y luego con el siniestro imputado por el asesinato del agente de la DEA, Enrique Camarena. ¿Así van a recibirlo?”

Moreno cerró con una advertencia institucional: el PRI no se doblará, no se callará y no dejará espacios vacíos en el debate público. “Aquí está el PRI para construir, pero con firmeza siempre. Nosotros actuaremos con determinación y jamás nos vamos a echar para atrás.»