La nueva presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo Juárez, tomó la tribuna con un mensaje que mezcla institucionalidad, representatividad y narrativa de género. En su primera conferencia de prensa como presidenta de la Mesa Directiva para el segundo año de ejercicio de la LXVI Legislatura, la senadora morenista aseguró que trabajará con respeto a la pluralidad y que en su figura están representados todos los Grupos Parlamentarios.

“La única garantía que les puedo dar es mi persona, mi compromiso y mi trayectoria”, afirmó ante medios, marcando el tono de lo que será su gestión. Castillo Juárez, hija del histórico luchador social Heberto Castillo, insistió en que los debates fuertes deben darse en la tribuna, con altura política y responsabilidad individual: “Cada uno se haga responsable de sus hechos y de sus dichos”.

La presidenta del Senado subrayó que la Mesa Directiva se construye a través de acuerdos entre fuerzas políticas, y que su papel será garantizar respeto para todas y todos los integrantes del cuerpo legislativo. “No todos pensamos lo mismo, pero este es un parlamento, y aquí hay que parlar”, remató.

En un guiño a la coyuntura nacional, Castillo Juárez destacó que es tiempo de mujeres, recordando que tanto el Poder Ejecutivo como ambas Cámaras del Congreso están presididas por mujeres. La frase no fue menor: se inscribió en una narrativa institucional que busca marcar época.

Al responder sobre la sesión del próximo lunes, en la que se tomará protesta a las y los nuevos integrantes del Poder Judicial de la Federación, la presidenta adelantó que ya se han tomado previsiones para un acto que calificó como histórico, no sólo para el Senado, sino para el Estado Mexicano.

La tribuna se abre con voto unánime, voz de mujer y promesa de respeto. El Senado arranca su segundo año con una presidencia que busca construir desde la pluralidad, pero sin perder el control político que Morena mantiene en la Cámara Alta.