El senador morenista Saúl Monreal Ávila reiteró su intención de contender por la gubernatura de Zacatecas en 2027, desafiando abiertamente la determinación de la dirigencia nacional de Morena que prohíbe postular a familiares directos de gobernantes en funciones. En un mensaje difundido en redes sociales, el legislador aseguró que mantiene “la frente en alto y con optimismo”, pese a lo que calificó como una campaña de intereses oscuros para borrarlo de la sucesión.

Monreal, hermano del actual gobernador David Monreal y del coordinador de los diputados federales Ricardo Monreal, denunció presiones internas e intentos de manipulación incluso hacia su propio hermano. “No tengo un mandatario operando a mi favor. Enfrento resistencias dentro del partido”, afirmó.

La postura del senador contrasta con el mensaje de la presidenta nacional de Morena, Luisa María Alcalde, quien durante una visita a Zacatecas fue clara: “Desde 2027 no habremos de llevar en la boleta a ningún familiar directo de quien gobierna actualmente”. Aunque reconoció a Saúl como un “extraordinario representante”, la dirigente partidista cerró la puerta a su candidatura inmediata, en cumplimiento de la reforma contra el nepotismo electoral impulsada por Claudia Sheinbaum.

Monreal advirtió que las actitudes sectarias dentro del partido podrían costarle a Morena la gubernatura. “Esto no me lastima solo a mí, lastima a todo un pueblo que confió en la unidad del movimiento”, expresó. En su mensaje, dejó en manos de la ciudadanía su futuro político: “Si el pueblo de Zacatecas quiere que yo sea su gobernador, lo seré”, citando un consejo de su padre: “Hijo, lo que el pueblo decida”.

La tensión entre aspiraciones personales y la línea institucional vuelve a colocar a Zacatecas como epicentro de la disputa interna en Morena. El senador no se retira, pero el partido ya trazó límites. La pregunta que queda en el aire: ¿quién manda en la sucesión?