En el marco de la Mesa Internacional de Trabajo Colaborativo entre la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) y la Universidad de Pensilvania, el profesor invitado de la Weitzman School, Erick Guerra, ofreció la conferencia magistral “Urban form and transportation in US and Mexican cities”, un análisis comparativo sobre cómo la estructura urbana influye en los medios de transporte que utilizan las personas para llegar a sus centros de trabajo.
El encuentro académico se desarrolló en el Centro Cultural Universitario Casa de las Diligencias, donde además se firmó una carta de intención de colaboración entre ambas instituciones, con el propósito de fortalecer proyectos de investigación conjuntos en temas de movilidad, urbanismo y desarrollo sustentable.
Durante su exposición, Guerra subrayó que existen marcadas diferencias entre las zonas urbanas de Estados Unidos y México, derivadas de factores como la densidad poblacional, los niveles de ingreso, el tipo de vivienda y, de manera particular, la distancia entre el hogar y el trabajo.
El especialista señaló que, mientras en Estados Unidos alrededor del 95 por ciento de las personas se trasladan en automóvil particular, en México las y los habitantes recurren en mayor medida al transporte público. Explicó que esta diferencia responde a la configuración de las ciudades: las urbes estadounidenses cuentan con más carreteras y menor densidad poblacional, lo que propicia el uso del coche, mientras que en las áreas metropolitanas mexicanas, más compactas y con menos vialidades, predominan medios como camiones y combis.
Con base en el análisis de los desplazamientos de aproximadamente cinco millones de trabajadores en las cien áreas urbanas más grandes de ambos países, Guerra destacó que la disponibilidad de infraestructura carretera está directamente relacionada con el uso del automóvil. “La forma urbana importa sustancialmente en el tipo de transporte que usan las personas”, afirmó.
Finalmente, el académico enfatizó que, en el caso de México, la configuración urbana es un factor determinante que condiciona la elección y la viabilidad del medio de transporte para la población trabajadora, por lo que el estudio de estas dinámicas es clave para avanzar hacia modelos de movilidad más equitativos y sostenibles.

