En una sesión de amplio espectro social, ambiental y tecnológico, diputadas y diputados de Morena, PAN, PVEM, PT, PRI y MC presentaron 19 iniciativas que cruzan derechos humanos, justicia penal, salud pública, inclusión, medio ambiente, economía digital y soberanía alimentaria. La jornada legislativa reflejó un Congreso plural que responde a los desafíos éticos, estructurales y emergentes del país.

Desde Morena, Olga Sánchez Cordero propuso garantizar la ortotanasia para enfermos terminales, mientras Favio Castellanos planteó que la prevención y diagnóstico de cánceres de mayor prevalencia —como el de mama y próstata— se conviertan en materia de salubridad general, con un Registro Nacional de Cáncer y políticas públicas de detección temprana.

Dolores Padierna presentó una iniciativa pionera sobre identidad digital frente a tecnologías de inteligencia artificial, que incluye capítulos sobre contenidos generados por IA y delitos digitales. Estela Carina Piceno propuso una Ley General para prevenir e investigar el delito de extorsión, con cooperación interinstitucional y estándares de no revictimización.

El PVEM impulsó infraestructura accesible en carreteras, economía circular hídrica y autosuficiencia en la producción de semillas como medida para garantizar la soberanía alimentaria. Claudia Sánchez Juárez y Ciria Yamile Salomón Durán posicionaron el enfoque ambiental y rural como ejes legislativos.

El PRI presentó un protocolo nacional para atender violencia escolar y facilitar la reintegración laboral de mexicanos repatriados. El PAN propuso aplicar tasa cero del IVA al agua y fortalecer la vigilancia civil en las aduanas bajo regulación del SAT.

MC planteó reformas al reglamento interno para garantizar el ejercicio pleno de la maternidad y paternidad en el Congreso. El PT propuso garantizar trato digno a estudiantes de medicina y proteger el derecho a pensión por orfandad sin que se suspenda por tener empleo.

Finalmente, el diputado Juan Hugo De la Rosa propuso abrogar la Ley de Aguas Nacionales y expedir la Ley General de Aguas, definiendo el derecho humano al agua y al saneamiento, con enfoque en pueblos indígenas y gestión de riesgos hidrometeorológicos.

La sesión dejó claro que el Parlamento no es sólo trámite, sino territorio de transformación. Porque cuando la agenda legislativa se llena de iniciativas que cruzan salud, justicia, medio ambiente, tecnología y derechos, el Congreso se convierte en reflejo de las demandas del país.