Desde el Senado de la República, el coordinador de los senadores del PRI, Manuel Añorve Baños, lanzó una denuncia contundente contra la iniciativa presidencial que reforma la Ley de Amparo, calificándola como “una ley del desamparo” diseñada para blindar el autoritarismo y dejar a la ciudadanía en total indefensión. En entrevista con medios, el legislador advirtió que la propuesta trastoca derechos humanos, elimina el interés legítimo como figura jurídica y convierte el juicio de amparo en un instrumento a modo del régimen.
Añorve señaló que esta reforma busca acotar a los colectivos ciudadanos, impedir que padres de niños con cáncer puedan exigir medicamentos, y otorgar facultades excesivas a la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), permitiéndole congelar cuentas sin orden judicial y sin posibilidad de defensa. “La UIF ya podrá hacer lo que quiera. Es un traje a la medida del gobierno autoritario”, sentenció.
El senador priista comparó el proceso legislativo con el de la Ley de Telecomunicaciones, calificando los parlamentos abiertos como “simulatorios” que no modifican ni una coma y sólo justifican actos arbitrarios. “La historia se repite: amagan con quitar concesiones, acallan voces críticas y construyen leyes mordaza”, afirmó.
Añorve también denunció el fraude del huachicol fiscal como una maquinaria de corrupción maquinada desde la Presidencia de López Obrador, con participación directa de la Marina, empresarios y operadores vinculados al crimen organizado. Señaló que el daño supera los 177 mil millones de pesos y que la narrativa oficial se ha derrumbado. “No hay acto de corrupción que el presidente no conociera. No firmaba, pero lo sabía”, dijo.
El legislador advirtió que la presidenta Claudia Sheinbaum heredó una estructura de impunidad, asesinatos de denunciantes y una red institucional que sigue sin detenidos. “Esta es la herencia maldita de la 4T”, afirmó.
El PRI, aseguró, votará en contra de la reforma y convocará a colegios de abogados, organizaciones civiles y especialistas para denunciar el despropósito. “No podemos ser inocentes. Esta ley pulveriza la democracia y legaliza el abuso”, concluyó.

