En medio de tensiones globales y esfuerzos diplomáticos por contener el conflicto en Ucrania, Rusia ha confirmado que el ministro de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, se reunirá con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, durante la 80.ª sesión de la Asamblea General de la ONU en Nueva York. El encuentro, aún sin fecha ni agenda definida, será el primero entre los jefes de la diplomacia rusa y estadounidense desde 2021.
El anuncio fue realizado por el representante permanente de Rusia ante la ONU, Vasili Nebenzia, quien subrayó que la reunión abordará temas tanto bilaterales como multilaterales. Aunque los detalles aún no han sido revelados, el contexto no deja lugar a dudas: la guerra en Ucrania, las sanciones económicas, la seguridad energética y la reconfiguración de alianzas globales estarán sobre la mesa.
Lavrov encabezará la delegación rusa y tiene previsto dar un discurso el próximo 27 de septiembre, en plena Semana de Alto Nivel de la Asamblea General, que se desarrollará del 23 al 27 y el 29 de septiembre. El encuentro ocurre mientras Estados Unidos impulsa un nuevo intento de mediación para alcanzar un alto el fuego en Ucrania y abrir un proceso de paz que ponga fin a la invasión iniciada en febrero de 2022.
Este cara a cara no es sólo un gesto diplomático. Es una señal de que, pese a la confrontación narrativa y estratégica, los canales de diálogo siguen abiertos. En el tablero internacional, la reunión Lavrov–Rubio representa una pausa táctica para medir posiciones, explorar márgenes y, quizás, redefinir el tono de una relación que ha oscilado entre la contención y el desencuentro.

