El arte puede acercarnos a una cultura de paz y a una convivencia sana y humana entre todas las personas; además, sigue siendo un posicionamiento político y una manera de visibilizarnos, de decir aquí estamos”. Con estas palabras, la escritora Consuelo Nieto Ortega, egresada de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), recibió la Presea Israfil Filós Real que le otorgó la LXII Legislatura del Congreso del Estado de México, en la categoría de Arte y Cultura.

Nieto Ortega ha desarrollado su labor desde lo que denomina artivismo, un concepto que fusiona el arte y el activismo. A través de la poesía y la literatura, ha buscado visibilizar los prejuicios y sesgos sociales que enfrentan las personas de la diversidad sexual: quienes tienen distintas orientaciones sexuales, identidades o expresiones de género.

Para la universitaria, el activismo no se limita a las calles ni a las marchas. Explica que el arte, en todas sus expresiones, tiene la capacidad de llegar a públicos diversos y sensibilizar, incluso en espacios donde se cree que la cultura está reservada para élites intelectuales o para quienes tienen un alto poder adquisitivo.

En este sentido, Nieto Ortega utiliza la poesía como un puente de comunicación que conecta con las emociones y rompe con los estereotipos, apostando por un activismo que se sienta, se piense y se viva desde lo cotidiano.

Durante su trayectoria, ha reflexionado también sobre los obstáculos que persisten en el ámbito literario. Comparó la situación actual con la que vivieron muchas mujeres en siglos pasados, cuando firmaban sus obras como “anónimo” para poder ser publicadas. Hoy, sostiene, se perciben todavía sesgos cuando un texto es leído de manera distinta si el público sabe que quien lo escribió pertenece a la comunidad LGBTTTIQNB+.

Este panorama refuerza la importancia de abrir espacios donde todas las voces sean escuchadas y valoradas por su calidad literaria, sin prejuicios ni etiquetas.

Para Consuelo Nieto Ortega, la literatura no es solo un medio de expresión artística, sino también una herramienta de sanación. Relató que su vínculo con las letras le permite ejercer la medicina con mayor sensibilidad e integridad, estableciendo una relación más cercana con sus pacientes.

En este contexto, recibir la Presea Israfil Filós Real no es únicamente un reconocimiento personal, sino también un compromiso social. “Me invita a continuar profesionalizándome, además de entender que las acciones impactan y repercuten en otras personas”, afirmó.

En su mensaje, Nieto Ortega dirigió palabras a la comunidad de la UAEMéx, a quienes invitó a aprovechar su etapa universitaria. “Lo que hagamos o dejemos de hacer va a repercutir en los profesionistas que sean el día de mañana”, señaló.

Destacó que la universidad brinda las herramientas para desarrollar un pensamiento crítico, el cual considera el recurso más poderoso para incidir en la vida cotidiana. “La UAEMéx tiene las mieles y la magia de darnos un pensamiento crítico. Creo que ese es el poder más grande que tenemos”, apuntó.

El reconocimiento legislativo a Consuelo Nieto Ortega subraya la relevancia de las expresiones culturales como instrumentos de transformación social. Desde su formación académica en medicina hasta su incursión en la literatura, ha logrado tender puentes entre la ciencia y el arte, demostrando que ambas disciplinas pueden confluir en la construcción de una sociedad más justa, sensible e incluyente.

Su labor refleja que el arte y la poesía son, más que un ejercicio estético, un acto político y humanista, capaz de sanar heridas colectivas, cuestionar los prejuicios y sembrar semillas de paz.