La presidenta del Comité Directivo Estatal (CDE) del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Cristina Ruiz Sandoval, lanzó una advertencia categórica frente a la modificación a la Ley de Amparo impulsada por Morena: se trata, dijo, de una estrategia del gobierno para centralizar aún más la toma de decisiones en el Poder Judicial, subordinando la justicia al criterio político.
Respaldando la postura de la dirigencia nacional del tricolor, la también senadora subrayó que la figura del amparo es reconocida a nivel internacional como un instrumento fundamental para proteger los derechos de las personas ante posibles abusos de autoridad, ya sea de manera individual o colectiva. “Debilitar esta figura significaría un retroceso histórico y una pérdida del resguardo más importante que tenemos los mexicanos frente al poder”, enfatizó.
Ruiz Sandoval señaló que la propuesta morenista dejaría en estado de vulnerabilidad a la ciudadanía, pues al debilitar el acceso al amparo se sometería a las personas al criterio de jueces designados por el propio gobierno, en lo que calificó como una simulación disfrazada de democracia. Recordó que la llamada “elección judicial” fue en realidad un proceso cargado de dedazos y acuerdos cupulares, lo que, a su juicio, mina la independencia judicial.
De acuerdo con la priista, esta reforma representa “el último paso hacia el control absoluto del Poder Judicial”. Explicó que, bajo el argumento de agilizar tiempos de sentencia, Morena busca abrir la puerta a decisiones dictadas desde el poder, dejando sin herramientas de defensa a quienes recurren al amparo para enfrentar abusos tan diversos como detenciones arbitrarias, la suspensión de obras que ponen en riesgo al medio ambiente o la defensa de trabajadores despedidos injustamente.
“Querer controlar aún más los procesos judiciales es parte del objetivo de instaurar un régimen autoritario, una dictadura disfrazada de democracia, que cada vez se parece más a una narco-dictadura basada en el miedo y la amenaza”, declaró con firmeza Ruiz Sandoval, en un posicionamiento que refleja la estrategia de su partido de colocar el tema en el centro del debate político.
Ante esta situación, la dirigencia estatal del PRI anunció que desplegará una campaña de información y resistencia en distintos frentes: territorio, universidades, medios de comunicación y foros internacionales. El objetivo, dijo, será claro: defender el derecho de los mexicanos a contar con un amparo libre, independiente y efectivo, capaz de proteger sus libertades frente a los abusos del poder.
“El PRI no permitirá que se borre de un plumazo el derecho más importante de los mexicanos frente al abuso de autoridad. Defenderemos las libertades ciudadanas, porque sin justicia independiente, México corre el riesgo de convertirse en un país sometido al miedo y al autoritarismo”, sentenció Ruiz Sandoval.
La modificación a la Ley de Amparo se suma a una serie de reformas que en los últimos años han generado fuertes debates sobre la autonomía del Poder Judicial y el equilibrio de poderes en el país. Mientras Morena sostiene que su intención es democratizar y agilizar los procesos judiciales, las voces de oposición, encabezadas por el PRI y otros partidos, alertan sobre un escenario de concentración de poder que pondría en riesgo las garantías constitucionales.
En este contexto, el posicionamiento del PRI mexiquense se inserta en una discusión nacional que promete intensificarse en el Congreso y en la arena pública durante los próximos meses. Para el tricolor, la defensa del amparo no es solo un asunto jurídico, sino una batalla política por preservar la independencia judicial y evitar que el país derive hacia lo que sus dirigentes consideran un modelo autoritario.

