En un giro inesperado en el conflicto de Gaza, el movimiento palestino Hamás ha respondido afirmativamente a la propuesta de paz presentada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. La respuesta, confirmada por la cadena Al Jazeera y diversos medios internacionales, incluye tres puntos clave: la liberación de todos los rehenes israelíes vivos y muertos, la entrega del control de Gaza a un gobierno tecnocrático palestino de independientes, y la disposición inmediata a negociar los detalles del acuerdo a través de mediadores internacionales.
La propuesta de Trump, presentada como un plan de 20 puntos, contempla un alto el fuego inmediato, la retirada gradual de las fuerzas israelíes, el desarme de Hamás y la reconstrucción de Gaza bajo supervisión internacional. El enclave sería gobernado por un comité de tecnócratas palestinos, apolíticos, supervisado por una “Junta de la Paz” presidida por Trump, en la que participaría el ex primer ministro británico Tony Blair.
Hamás, que controla la Franja de Gaza desde 2007, expresó su agradecimiento por los esfuerzos internacionales, incluyendo los del presidente Trump, y manifestó su voluntad de iniciar negociaciones inmediatas para definir los términos del acuerdo. La organización también valoró positivamente la posibilidad de un gobierno de transición que excluya a facciones armadas y se enfoque en la reconstrucción y administración civil del enclave.
El plan ha sido respaldado por el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, quien lo calificó como “un paso crítico para la paz en Medio Oriente”. Sin embargo, sectores dentro de Hamás han expresado reservas sobre puntos como el desarme total y la exclusión política del grupo, lo que podría complicar la implementación del acuerdo.
Trump, por su parte, emitió un ultimátum el viernes, dando a Hamás hasta el domingo por la noche para aceptar el plan, advirtiendo que, de no hacerlo, “todo el infierno, como nunca se ha visto antes, se desatará”. La aceptación parcial por parte de Hamás se considera un avance significativo, aunque aún quedan aspectos por negociar, especialmente en torno a la seguridad, la gobernanza y el futuro político de Gaza.
La comunidad internacional ha reaccionado con cautela pero optimismo. Países como Egipto, Catar, Turquía, Francia, España y Rusia han expresado su apoyo a la iniciativa, instando a todas las partes a aprovechar esta oportunidad para poner fin a un conflicto que ha dejado más de 66,000 muertos en Gaza desde octubre de 2023, según cifras del Ministerio de Salud del enclave, consideradas confiables por la ONU.
El éxito del acuerdo dependerá de la capacidad de los mediadores para garantizar su cumplimiento y de la voluntad de las partes involucradas para ceder en sus posiciones históricas. Por ahora, la respuesta de Hamás marca un posible punto de inflexión en uno de los conflictos más prolongados y sangrientos del siglo XXI.

