El diputado federal Emilio Suárez Licona, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), anunció que su bancada votará en contra del dictamen que será discutido en el Pleno sobre la reforma en materia aduanera, al considerar que no atiende de fondo los problemas estructurales del sistema, ni responde a los señalamientos hechos por la Auditoría Superior de la Federación desde 2019.
Durante entrevista con medios, Suárez Licona señaló que el dictamen mantiene una excesiva carga regulatoria para las empresas, lo que pone en riesgo su cumplimiento, especialmente para las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES). “El 27 por ciento de las MIPYMES tienen acceso a servicios digitales, el resto no. La iniciativa no resuelve qué va a pasar con ellas en el proceso de modernización”, advirtió.
El legislador también expresó su preocupación por la permanencia de elementos militares en funciones administrativas dentro de aduanas y puertos. “Estamos en contra de la militarización del país. Las Fuerzas Armadas tienen una formación distinta a la que requieren los administradores públicos”, afirmó.
Sobre el impacto del crimen organizado en el sistema aduanero, Suárez Licona mencionó el caso del huachicol fiscal como ejemplo de colusión entre funcionarios y grupos delictivos, que ha generado pérdidas estimadas en 600 mil millones de pesos para el erario.
El diputado insistió en que la modernización de las aduanas requiere más que tecnología: debe incluir una revisión orgánica de los actores involucrados y garantizar condiciones equitativas para todos los sectores productivos. También criticó la falta de datos precisos por parte de la Secretaría de Hacienda sobre el número de MIPYMES afectadas y los recursos que se espera recaudar con la reforma.
Finalmente, reiteró que el PRI está a favor de una reforma profunda y moderna en materia aduanera, pero no bajo las condiciones actuales del dictamen, que considera incompleto y regresivo.

