Ciudad de México, 8 de octubre de 2025

El Grupo Parlamentario del PRI, encabezado por el diputado federal Erubiel Lorenzo Alonzo Que, alzó la voz este miércoles contra la propuesta del gobierno federal de aumentar las retenciones fiscales a plataformas digitales, advirtiendo que esta medida pondría en riesgo a miles de negocios formales en todo el país.

Acompañado por el diputado Tony Meléndez y representantes del sector emprendedor y restaurantero, Erubiel Lorenzo denunció que la iniciativa afectará directamente a quienes sí cumplen con sus obligaciones fiscales, pagan seguridad social, rentas, IVA, ISR y enfrentan incluso el cobro de piso en algunas regiones. “No se está castigando a la informalidad, se está asfixiando a la economía formal”, sentenció.

Gerardo Ravello, emprendedor con siete años en el comercio electrónico, explicó que el margen de utilidad en este sector es muy reducido —entre 3 y 6 por ciento—, por lo que una retención de ISR del 4 por ciento haría inviable la operación de muchos negocios. “Esto no solo afectaría a los vendedores, sino a toda la cadena: empaquetadores, repartidores, proveedores. Se rompería el círculo virtuoso de la formalidad”, advirtió.

Elena Bartolo Santiago, fundadora de Piñata Lab, relató cómo su empresa sobrevivió a la pandemia gracias a plataformas como Mercado Libre. “Pasamos de estar al borde del cierre a crecer y contratar más artesanos. Pero con esta retención, nos quedaríamos sin capital para operar. Tendríamos que subir precios y eso afectaría también a nuestros clientes”, lamentó.

Desde el sector restaurantero, Hugo Vela, representante de la CANIRAC, fue contundente: “Las plataformas digitales salvaron a miles de restaurantes durante la pandemia. Hoy, cobrar impuestos por anticipado, incluso antes de que el negocio reciba el pago, es insostenible. No son oficinas recaudadoras del SAT”.

Vela recordó que la industria restaurantera emplea a casi 3 millones de personas y es el segundo empleador más importante del país. “En lugar de subir impuestos, deberíamos estar hablando de incentivos fiscales. Si la economía no crece, los restaurantes tampoco. Y llevamos siete años con crecimiento cero”, subrayó.

El llamado de los participantes fue unánime: detener la iniciativa, abrir un diálogo real con los sectores productivos y construir una política fiscal que incentive el crecimiento, no que lo castigue.