Por CCO Noticias Nacional
En el marco del análisis del Paquete Económico 2026, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) en el Senado de la República hizo un llamado urgente a la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública de la Cámara de Diputados para incrementar significativamente los recursos destinados a la salud mental, ante el creciente impacto económico y social de los trastornos mentales en el país.
Los legisladores del Verde advirtieron que el gasto en salud mental apenas representa el 3.19% del presupuesto total de salud, cifra que consideran insuficiente para atender la magnitud del problema. En este sentido, destacaron que la salud mental debe ser considerada una prioridad nacional y un derecho humano fundamental, tal como lo establece la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Una crisis silenciosa que exige acción
Según datos del Observatorio Mexicano de Salud Mental y Adicciones, los padecimientos más frecuentes en México son la ansiedad (52.8%) y la depresión (25.1%), mientras que el INEGI registró en 2023 un total de 8,837 suicidios, convirtiéndose en la decimonovena causa de muerte a nivel nacional, con una tasa de 6.8 por cada 100 mil habitantes.
“Invertir en salud mental es invertir en la productividad, la cohesión social y el bienestar de las familias mexicanas”, señalaron los senadores del Verde.
Costos inaccesibles para la mayoría
Los legisladores destacaron que el costo promedio de una terapia psicológica en México oscila entre 500 y 2,000 pesos por sesión, mientras que los medicamentos psiquiátricos pueden superar los 3,000 pesos mensuales, lo que limita el acceso a la atención para millones de familias.
Además, señalaron que el presupuesto específico para salud mental apenas registra un incremento nominal de 1.23% para 2026, sin considerar el efecto de la inflación, mientras que el gasto total del Ramo 12 “Salud” ha sido reducido en más de 68% desde 2023.
Fortalecer instituciones clave
El Partido Verde también subrayó la necesidad de fortalecer instituciones como la Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones (CONASAMA), y de rescatar al Instituto Nacional de Psiquiatría, que enfrenta rezagos estructurales y presupuestales que limitan su capacidad de atención.
“Los trastornos mentales y las adicciones continúan en aumento, pero los presupuestos públicos siguen rezagados. Es momento de actuar con responsabilidad y visión de Estado”, concluyeron.

