Por más de una década, la radio universitaria mexiquense ha encontrado en la nostalgia musical un puente para unir emociones, generaciones e historias de vida. Este 2025, el programa Recuerdos al Aire celebra 15 años de transmisiones ininterrumpidas, consolidándose como una de las producciones más queridas y escuchadas de UniRadio 99.7 FM, emisora de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx). Su permanencia en el gusto del público se debe no solo a la selección musical, sino también a la calidez humana con la que su conductora y productora, Tere Bado, ha sabido tejer un lazo inquebrantable con la audiencia.
Desde su primera emisión, Recuerdos al Aire se concibió como un homenaje a la música del ayer. En su programación desfilan voces, ritmos e intérpretes que marcaron épocas: boleros, rancheras, tríos y melodías clásicas que acompañaron a varias generaciones en serenatas, despedidas, encuentros familiares y amores inolvidables. Sin embargo, el programa pronto superó su objetivo inicial. Aunque en un principio estaba dirigido a personas de la tercera edad, lo inesperado fue el amplio alcance emocional que generó entre jóvenes y adultos de diversas edades.
“La idea original fue crear un espacio para la tercera edad, pero con el tiempo descubrimos que también los jóvenes y adultos de 40 o 50 años eran quienes más participaban. A veces hasta los nietos eran los encargados de llamar para pedir canciones en nombre de sus abuelos”, compartió Tere Bado en entrevista. Este fenómeno intergeneracional ha sido clave para su éxito. El programa ha crecido, no solo como un espacio musical, sino como una comunidad donde convergen tradiciones familiares, memorias personales y afectos colectivos.
El vínculo con la audiencia se ha fortalecido también gracias a dinámicas como “La canción ganadora”, una competencia amistosa en la que dos temas son puestos a votación y el público elige cuál cerrará la emisión del día. Esta interacción ha permitido que los radioescuchas se reconozcan no solo como oyentes pasivos, sino como parte activa del programa. A través de llamadas telefónicas, mensajes de texto y notas de voz por WhatsApp, la audiencia comparte anécdotas, dedicatorias y recuerdos, transformando cada emisión en un espacio íntimo y emotivo.
Uno de los momentos más significativos en la historia de Recuerdos al Aire fue durante la pandemia de COVID-19. En medio de la incertidumbre, el miedo y el aislamiento social, el programa se convirtió en un refugio emocional para cientos de familias. Mientras muchas actividades se interrumpieron en todo el país, Recuerdos al Aire se mantuvo al aire, como un acompañante fiel para quienes buscaban consuelo en la música y la compañía de una voz amiga. En ese periodo se gestaron historias que hoy forman parte de su legado: personas que encontraron fortaleza, familias que honraron la memoria de seres queridos, e incluso parejas que se enamoraron dedicándose canciones al aire. “Escuchar la música de antaño nos transporta a diferentes etapas de nuestra vida, y acompañar a las personas en estos recorridos ha sido uno de nuestros grandes objetivos”, afirmó Bado.
De cara al futuro, el programa no pretende quedarse anclado únicamente en el pasado. Para Tere Bado, la memoria musical también debe dialogar con la actualidad. Por ello, contempla incluir en próximas emisiones versiones contemporáneas de géneros tradicionales e incluso fusiones interpretadas por nuevas generaciones de artistas que homenajean la música romántica con arreglos modernos. “La música no tiene edad, y tampoco la sensibilidad de quienes la disfrutan”, subrayó.
Recuerdos al Aire se transmite de lunes a viernes, de 15:00 a 16:00 horas, por UniRadio 99.7 FM. La invitación está abierta para toda la comunidad universitaria y el público en general, sin importar la edad. Quienes deseen participar pueden hacerlo llamando en vivo al 722 270 5991 o enviando mensajes y notas de voz al WhatsApp 722 649 7247.
Quince años después, el programa se mantiene fiel a su esencia: ser un espacio de encuentro, memoria y emoción. Un lugar donde cada canción tiene una historia y cada historia tiene una voz. Porque, como dice Tere Bado, “la música es un abrazo que llega al corazón sin necesidad de palabras”. Y ese abrazo sigue viajando, cada tarde, por las ondas de UniRadio.

