Ciudad de México — Lo que parecía una escena sacada de una comedia urbana se convirtió en una situación real que movilizó a vecinos y servicios de emergencia en el noreste de la capital. Un usuario del Cablebús de la Línea 1, que conecta las estaciones La Pastora y Cuautepec, se quedó dormido dentro de una cabina y terminó atrapado a más de 20 metros de altura tras el cierre del servicio.
El hecho ocurrió al finalizar la jornada de operación del sistema de transporte, cuando el pasajero, aparentemente exhausto, no descendió en ninguna estación y permaneció dentro de la cabina sin que nadie lo notara. Fue hasta que vecinos de la zona observaron la cabina detenida y alertaron a los servicios de emergencia, quienes acudieron al lugar para realizar el rescate.
De acuerdo con información de medios locales, la Línea 1 del Cablebús cuenta con 62 torres, cuya altura oscila entre 19 y 47 metros, lo que convierte este tipo de incidentes en situaciones de riesgo que requieren atención inmediata y protocolos específicos de seguridad.
Aunque el usuario fue liberado sin lesiones, el episodio ha generado una ola de comentarios en redes sociales, entre la incredulidad y el humor, sobre la necesidad de reforzar los procedimientos de cierre y revisión del sistema, así como de concientizar a los usuarios sobre los horarios de operación.
El Cablebús, inaugurado como parte de una estrategia de movilidad sustentable en zonas altas de la ciudad, ha sido reconocido por su eficiencia y conectividad, pero este incidente pone sobre la mesa la importancia de protocolos de seguridad más rigurosos, especialmente en sistemas automatizados donde el monitoreo humano es limitado.
La historia, aunque insólita, sirve como recordatorio de que en la Ciudad de México todo puede pasar… incluso quedarse dormido y despertar suspendido en el aire.

