Durante la inauguración del conversatorio “México y la ONU: 80 Años Trabajando por la Paz, los Derechos Humanos y el Desarrollo”, celebrado en el Senado de la República, la senadora Amalia García Medina, del grupo parlamentario de Movimiento Ciudadano, destacó la relevancia histórica y actual de la Organización de las Naciones Unidas como espacio de diálogo global y defensa de los derechos humanos.

García Medina recordó que la ONU nació en un contexto de devastación tras la Segunda Guerra Mundial, con el propósito de evitar que la humanidad volviera a enfrentar el horror de la guerra. Citando al exsecretario general Dag Hammarskjöld, subrayó que la ONU no fue creada para garantizar la felicidad, sino para evitar el infierno.

La senadora enfatizó el compromiso de México con la ONU desde su fundación, reconociendo su papel como plataforma esencial para enfrentar los desafíos globales. Sin embargo, advirtió que el multilateralismo y los valores que dieron origen a la organización enfrentan hoy una ofensiva sin precedentes.

En medio de conflictos como la guerra entre Ucrania y Rusia, y la crisis humanitaria en Gaza, García Medina reafirmó que la ONU sigue siendo el espacio fundamental para la búsqueda de acuerdos y la construcción de paz. Destacó la importancia de la solución de dos Estados —Israel y Palestina— como vía para el reconocimiento mutuo y el diálogo.

La senadora hizo énfasis en los avances en derechos humanos impulsados por la ONU, especialmente en favor de las mujeres y las niñas, como resultado de conferencias históricas como la de Beijing. También reconoció la contribución de México en la creación de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, promovida por Gilberto Rincón Gallardo, y la convención que garantiza una Latinoamérica desnuclearizada.

Ante los recortes presupuestales que podrían afectar pilares fundamentales como los derechos humanos, la paz y el desarrollo, García Medina expresó su preocupación y llamó a revisar cuidadosamente estas decisiones. Señaló que el Senado, como órgano responsable de aprobar la política exterior mexicana, reafirma su compromiso con los valores fundacionales de la ONU.

Finalmente, hizo un llamado a fortalecer la organización mediante una reforma profunda, especialmente del Consejo de Seguridad, para garantizar que ningún gobierno tenga el poder de bloquear acuerdos globales. “Enhorabuena por estos 80 años, por una reforma que garantice valores y sostenibilidad, una organización de Naciones Unidas que vea hacia el futuro”, concluyó.