Durante la sesión ordinaria en el Senado de la República, la senadora Cristina Ruiz Sandoval fijó la postura del Grupo Parlamentario del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en torno al dictamen por el que se expide la Ley Federal de Ingresos de la Federación para el ejercicio fiscal 2026, y adelantó un voto en contra por considerar que la propuesta del Ejecutivo “hipoteca el futuro del país, aumenta la deuda pública y compromete el bienestar de las familias mexicanas”.

Con un discurso enérgico desde tribuna, Ruiz Sandoval aseguró que la iniciativa presentada por el gobierno federal representa un modelo de “improvisación y populismo financiero”, al proyectar cifras irreales de crecimiento económico, ignorar las advertencias de especialistas e incrementar la dependencia del país hacia el endeudamiento.

“No es una posición ideológica ni coyuntural. Defendemos el equilibrio de las finanzas públicas, la certidumbre económica y el bienestar de las y los mexicanos. Hoy discutimos una ley que endeuda más, reduce la confianza de los inversionistas y usa el gasto público como herramienta electoral, no como motor de desarrollo”, señaló.

La legisladora priista recordó que en 2018, al cierre del gobierno de Enrique Peña Nieto, la deuda per cápita era de menos de 80 mil pesos por habitante, mientras que hoy —según sus datos— asciende a 131 mil pesos, y con la aprobación del nuevo paquete económico alcanzaría 153 mil 526 pesos por mexicano en 2026. “En ocho años, Morena duplicará la deuda nacional de 10 a 20 billones de pesos”, enfatizó.

Ruiz Sandoval acusó al gobierno de haber “gastado los fideicomisos, agotado los fondos de emergencia y vivir hoy del crédito”, lo que, en su opinión, deja sin margen para invertir en infraestructura, salud y educación.

Asimismo, cuestionó las proyecciones de crecimiento económico de entre 1.5 y 2.5 por ciento incluidas en el dictamen, contrastándolas con el consenso del sector privado, que estima un rango más bajo, de entre 0.8 y 1.5 por ciento. “Mientras países como Brasil, Costa Rica o Perú crecen al doble o al triple, México se sigue estancando”, sostuvo.

En su intervención, la senadora del PRI criticó también el impacto inflacionario de las políticas del actual gobierno, destacando los aumentos en productos básicos y servicios. “Las frutas y verduras que antes eran accesibles hoy son un lujo. El plátano pasó de 16 a 32 pesos, la naranja de 13 a 33, y la luz doméstica de 120 a 240 pesos. Esa es la realidad de las familias mexicanas”, expresó.

Además, advirtió que la eliminación de los subsidios a las gasolinas provocará nuevos “gasolinazos” en 2026, con efectos directos en el transporte, los alimentos y el costo de vida. De cumplirse las previsiones más pesimistas, dijo, la brecha fiscal podría alcanzar los 172 mil millones de pesos, monto que “terminará saliendo del bolsillo de las y los mexicanos”.

La legisladora mexiquense subrayó también la crisis de Pemex, a la que calificó como “un barril sin fondo”, al prever una caída de 131 mil millones de pesos en ingresos petroleros y una reducción de 200 mil barriles diarios en exportaciones. “El supuesto rescate de Pemex terminó hundiéndolo más”, señaló.

Otro punto de su crítica fue la desaparición de organismos autónomos, como el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), que —recordó— generaba más de 17 mil millones de pesos anuales para el Estado. “Morena destruyó un órgano que garantizaba competencia y generaba ingresos solo para concentrar poder y eliminar contrapesos”, afirmó.

Finalmente, Ruiz Sandoval expresó su solidaridad con los productores del campo mexicano, quienes —dijo— “viven el abandono, los bajos precios y la extorsión del crimen organizado”. Acusó al gobierno de permitir que “el narco castigue al productor por exigir precio justo”, calificando la situación como “un crimen de Estado”.

“México necesita rescatar al campo, invertir en infraestructura, en crédito y en mercados. Necesita un gobierno que esté del lado de quien siembra, no de quien cobra derecho de piso”, sentenció.

Al cerrar su intervención, la senadora reiteró el voto en contra de su bancada, argumentando que la Ley de Ingresos 2026 “no corrige, no proyecta y no construye”, sino que “repite los errores de un modelo agotado”.

“Votamos en contra porque no hay justicia fiscal sin responsabilidad económica; no hay desarrollo si el Estado vive de deuda; no hay futuro si se hipoteca el presente. El PRI vota por la responsabilidad, no por la demagogia; por el crecimiento, no por la deuda; por México, no por Morena”, concluyó.

Con su postura, el PRI se sumó a las fracciones parlamentarias que anticiparon su rechazo al dictamen, mientras que la mayoría oficialista defendió el documento como una herramienta “necesaria” para garantizar los programas sociales y la estabilidad financiera del país.